GAZA

Rompamos el silencio

 

 

El escaso interés de los medios de comunicación y la falta de movilizaciones de este verano contrastan con la gravedad de lo que se está viviendo en Gaza. Desde que el 14 de junio Hamas tomó el control de la franja, decenas de palestinos han sido asesinados en ataques de la aviación y la artillería israelíes, mientras el bloqueo político y económico ha generado niveles de miseria sin precedentes. Abu Mazen -tras haber impuesto un gobierno de excepción para usurpar el poder ganado por Hamas en las urnas- aparece claramente como el agente de Israel y del imperialismo en los territorios palestinos, y el aislamiento de Gaza del resto del pueblo palestino es hoy una política concertada en Israel. El movimiento internacional de apoyo a Palestina está golpeado por la confusión y la falta de perspectivas, los sectores de la diáspora próximos a Fatah callan, y el silencio impuesto desde el gobierno por el PSOE y sus aliados (desde IU hasta ERC y las burocracias sindicales) dificultan la organización de una respuesta. Con esta difícil situación hay que multiplicar los esfuerzos para organizar este año las movilizaciones del 28 de septiembre, aniversario de la Segunda Intifada, con un grito: abajo el bloqueo de Gaza!

Las acciones militares israelíes sobre Gaza son diarias desde que Abu Mazen decretó el fin del gobierno de Hamas e impuso la "desconexión" de la franja. No se salvan ni siquiera los niños (10 muertos, sólo en el mes de agosto), pero todo el mundo calla. La perspectiva de una intervención militar israelí a gran escala sigue sobre la mesa.

Mientras, el bloqueo internacional -impuesto por EE.UU., la UE (con el apoyo del gobierno de Zapatero), la ONU y Rusia- siembra la franja de miseria y desesperación. El 85% de las pocas industrias y talleres que quedaban en Gaza ha tenido que cerrar por falta de materia prima y se calcula que 70.000 trabajadores han sido despedidos.

El precio de la comida en la franja se ha disparado. El paso fronterizo de Karni, el único que permite la entrada de grandes contenedores, funciona a cuentagotas, con la complicidad del gobierno de Abu Mazen, que ha prohibido a los funcionarios palestinos que lo dirigen (igual que a los de toda la franja) que se presenten a sus puestos de trabajo. La misma ONU ha reconocido que la mayoría de la población depende de la ayuda humanitaria. Como cínicamente explicó Dov Weissglas, asesor del primer ministro israelí Ehud Olmert, Israel aplica "una estricta dieta a los palestinos, pero sin dejar que se mueran de hambre". Una crisis humanitaria haría demasiado ruido.

Gaza se ha convertido en una gran cárcel. Miles de palestinos se han concentrado en Rafah, en la frontera con Egipto, para intentar huir de la franja, pero el paso (bajo control internacional) lleva tres meses cerrado a cal y canto: no hay excepciones, ni para los enfermos que necesitan un tratamiento urgente. Los más desesperados han sido asesinados por soldados israelíes cuando intentaban saltar el muro que sella la fontera.

Mientras esto pasa, la diplomacia norteamericana prepara una Conferencia para otoño, que cada día que pasa ha ido rebajando las perspectivas, ante la negativa de Israel a hacer ninguna concesión (Olmert se enfrentará pronto a los informes de balance de la derrota militar en la guerra del Líbano) y de la escasa solidez del nuevo gobierno palestino, con un Fatah que no deja de perder apoyo al aparecer cada día más claramente como un títere de la ocupación.

El imperialismo compra sus agentes

El imperialismo continúa reforzando a su hombre en Palestina, Abu Mazen, para apuntalar por la fuerza un gobierno que no tiene ninguna legitimidad y que actúa al servicio de sus intereses, contra la lucha palestina. El 2 de agosto, la Secretaria de Estado nortemericana, Condolezza Rice, le ofreció 80 millones de dólares para el "desarrollo" de las fuerzas de seguridad palestinas controladas por Fatah y un entrenamiento especial para la guardia presidencial. El general norteamericano Keith Dayton (a quien varias evidencias apuntan como el organizador con Mohamed Dahlan de un plan para derrocar a Hamas por la fuerza en Gaza en julio con el apoyo logístico de la CIA, plan que Hamas afirma haber impedido preventivamente con su movimiento de junio) está entrenando fuerzas especiales palestinas en complejo militar de Jericó. No es de extrañar que Mazen haya reclamado dos veces este verano el despliegue de una "fuerza internacional" en Gaza que le permita recuperar el control de la situación. A la vez EE.UU. acordaba aumentar en un 43% la ayuda militar a Israel, hasta 30.000 millones de dólares en los próximos 10 años, un 43% más que en el decenio anterior.

Abu Mazen mantiene a su vez el boicot político a Hamás, con una línea de "ningún diálogo" y ha decretado la cancelación de todos los pasaportes emitidos en Gaza para tener un control absoluto sobre quién sale de la franja. De hecho ha anulado toda documentación oficial que salga de Gaza, incluidos los títulos de los 2000 estudiantes universitarios que se han licenciado este verano.

Hamas se atrinchera

Por su parte Hamas, acorralado, ha reaccionado como un poder burocrático, imponiendo un control estricto sobre la franja, y reprimiendo toda expresión crítica con su política. Ante el boicot sistemático de la ANP con el apoyo del imperialismo, que pretende anular la resistencia a sus planes, se ha atrincherado en el territorio bajo su control. Hamás es el gobierno legítimo elegido por los palestinos, que hartos de corrupción y de concesiones al ocupante, con su voto reclamaban el regreso a los principios fundacionales de su lucha: el no reconocimiento del estado de Israel, la palestina histórica y unificada y el derecho al regreso de los refugiados. Sólo sobre la base de estos principios se puede recuperar la unidad del pueblo palestino, buscando la revuelta en Cisjordania contra Abu Mazen y su gobierno para poner fin al aislamiento de Gaza. Romper el bloqueo y fortalecer la resistencia pasa también por establecer un control popular sobre la distribución de los alimentos en Gaza, para hacer frente a la escasez, evitar la especulación y garantizar una distribución según las necesidades sociales. Asimismo, es imprescindible organizar la defensa armada de la población ante los ataques israelíes. Con estos dos objetivos se trata de recuperar la tradición de la organización de base de la Primera Intifada.

Romper el aislamiento de Gaza

Debemos reaccionar y dar un nuevo impulso a la solidaridad con el pueblo palestino, en primer lugar para acabar con un bloqueo genocida, del que participa el gobierno español. También para apoyar las organizaciones que hoy siguen alimentando la resistencia contra los burócratas vendidos al ocupante que pretenden liquidarla. En esta perspectiva hay que preparar desde hoy las movilizaciones del 28 de septiembre, aniversario de la Segunda Intifada. Desde Lucha Internacionalista, seguiremos trabajando con los compañeros de la Unión Independiente de Comités de Trabajadores Palestinos para hacer escuhar la voz de los trabajadores de Gaza, con una gira de sus representantes que organizaremos tan pronto cómo sea posible.

 

Rompamos el bloqueo político y económico de Gaza y del gobierno de Hamàs!

Fuera Abu Mazen y su gobierno dictado por el imperialismo!

Todo el apoyo a las organizaciones de los trabajadores palestinos!