VOLVER AL MENÚ REVISTA

El hambre, una arma de guerra contra Palestina

  Editorial  
  Conflicto en el próximo oriente  
  Palestina bajo el bloqueo de los EUA y la UE. El hambre, una arma de guerra versió rtf
  Política  
  Referéndum catalán del Estatuto de la Moncloa. El harakiri de ERC versió rtf
  Construir una alternativa  
  EuiA: se cierra el ciclo  
    Sindical  
    Enfrentar el presente para asegurar el futuro. Contra la ofensiva del capital versió rtf
    Braum 700 despidos del líder de ventas  
    Reforma de las pensiones. Direcciones de CCOO y UGT firman más empobrecimiento versió rtf
    Enseñanza pública en Catalunya. No a la sexta hora! No al PNE!  
    Internacional  
    Basta de represión al moviment estudiantil. !A crear una, dos, tres Francias! Por la unificación de la joventud revolucionaria explotada y oprimida!  
    Elecciones en Chipre. Ex-comunistres abanderan e lchovinismo  
    Paraguay. El PT contra el terrorismo del Estado y la criminilitzación de las luchas  
       

 

 

EDITORIAL

El principal vencedor del referéndum del Estatut de autonomía de Catalunya ha sido Zapatero y su proyecto. El objetivo del Gobierno del PSOE es proceder a reformar lo menos posible el marco estatuario para reactualizar y preservar la estabilidad Monárquica. Intenta cerrar en este segundo intento la transición resolviendo el problema vasco. El presidente del Gobierno, la misma noche de sí catalán, advertía que lo recién aprobado era el límite de las reformas estatutarias, en clara advertencia a los partidos vascos, que con la excepción de PSC y PP exigen el reconocimiento de la nación vasca y el derecho a decidir su futuro.
El resultado catalán aísla de nuevo el pueblo vasco y esa demanda de derechos democráticos nacionales. Esto hace que el Gobierno se sienta fuerte ante la izquierda abertzale y en general ante los partidos vascos, por ello y a pesar de que está a punto de anunciar cuando oficialmente se constituye la mesa negociadora con ETA, no cesa de golpear con la represión una y otra vez sus supuestos interlocutores.
Ciertamente hay un sector de le judicatura con Grande Marlasca por ejemplo que, siguiendo las pautas del PP, intentan hacer lo imposible por impedir el proceso negociador con ETA, pero no es menos cierto que el Gobierno ha defendido la actuación judicial, asegurando que no va a aflojar.
La victoria del sí en el referéndum de Catalunya se consigue a un precio alto, con más de mitad del electorado que no va a votar, y con la liquidación del gobierno tripartito y de una crisis en el partido que se ha llevado por delante a Maragall. En este referéndum se ha constatado una vez la vocación de ERC, que no es la de ponerse a la cabeza de los cientos de miles de la manifestación de febrero para encabezar un movimiento por la autodeterminación nacional sino buscarse un lugar como sea en el Govern de la Generalitat. La crisis de ERC está servida. Sin referente significativo y con el espantajo de que viene el PP, ese movimiento de masas se fue debilitando y confundiendo para acabar en unos resultados del No muy flojos.
Las elecciones anticipadas catalanas apuntan a fines de octubre. Con la integración en el Gobierno de la mano de IC y el llamado a votar sí en el referéndum catalán, EuiA ha cerrado el círculo, pues nació para dar una respuesta de izquierda a la política de IC, que acabó engulliéndola en la misma política neoliberal y monárquica. El espacio de un referente de trabajadores, que rechace la lógica entreguista de las direcciones de CCOO y UGT, que defienda el derecho a la autodeterminación de los pueblos, por romper con la Monarquía, queda de nuevo necesitado de un marco amplio que lo represente. Este es la tarea, impulsar con esos ejes un reagrupamiento.

El pueblo palestino vive sus momentos más difíciles: Israel, EE.UU. y la UE han impuesto un tremendo asedio por hambre, un hambre que no se conocía tan crudo en los años de guerra y ocupación sionista. La excusa el haberse atrevido a votar al grupo islamista y terrorista de Hamas, la realidad el haber votado contra los acuerdos de Oslo y por el no reconocimiento del estado de Israel. Pero no es sólo esto, Abu Mazen actúa de quinta columna, con continuas provocaciones contra el Gobierno de Hamas que han provocado enfrentamientos armados gravísimos, los primeros entre facciones palestinas. A tal punto juega Abu Mazen a favor del plan israelí, exigiendo al Gobierno de Hamas el reconocimiento de Israel, que es el primero a quien el Gobierno judío ofrece armamento, obviamente para girarlo contra su pueblo.
Cuando Israel se retiró unilateralmente de Gaza muchos sectores de izquierda y democráticos lo aplaudieron, ¡empezábamos a tener tierra palestina sin ocupantes! Pero ahora se ha visto la realidad, Israel retiró los pocos colonos que ocupaban aquellas tierras para poder reprimirlas y golpearlas a placer, sin miedo a efectos sobre los colonos o a represalias palestinas sobre ellos. Así ha sido desde entonces, bombardeos desde los barcos, con aviones o helicópteros con la artillería. Son ya decenas los muertos que se cuentan con esas acciones que cuentan con el beneplácito de las grandes potencias.
El Gobierno español, como sus homólogos de la UE o los EE.UU. son cómplices de un genocidio sistemático que practica Israel sobre el pueblo palestino. El descaro es absoluto: callan los atropellos, el asedio por hambre, los bombardeos sobre población civil, exigen a los palestinos el reconocimiento del estado de Israel, pero no a este que reconozca los derechos palestinos. Lo grave no es que ya que la izquierda oficial con el PSOE a la cabeza del Gobierno actúe así, sino que las organizaciones que siempre estuvieron del lado palestino estén calladas por el hecho de que es Hamas quien está como legítimo gobierno palestino. No se puede seguir callando y es necesario salir a la calle a denunciar el genocidio sionista y la complicidad de los gobierno occidentales. Preparar desde ya el aniversario de la II Intifada en septiembre con mani-festaciones de denuncia.

CONFLICTO EN EL PRÓXIMO ORIENTE

Palestina bajo el bloqueo de los EUA y la UE

El hambre, una arma de guerra

En enero de 2006, Hamás ganaba las elecciones al gobierno de Palestina, en un proceso que cumplió con todas las garantías exigidas por Occidente. Tras la configuración del nuevo gobierno, Estados Unidos y la Unión Europea impusieron un boicot económico y político que ha llevado al pueblo palestino a uno de los peores niveles de miseria que se recuerdan. El imperialismo responde al resultado electoral utilizando el hambre como un arma de guerra, mientras Israel no deja de bombardear y golpear a Palestina. Se utiliza el pretexto de que hay que parar a un gobierno islamista y terrorista para ahogar a todo un pueblo y obligarle a renunciar a la lucha contra una ocupación que no se detiene. Mientras tanto, la presión económica y militar acrecienta los enfrentamientos internos, larvados durante largos años de interminables negociaciones que en nada han beneficiado a los palestinos. La solidaridad internacional es hoy más necesaria que nunca.

El año 1999, 600.000 palestinos vivían por debajo del nivel de pobreza (2,1 dólares por día). El año pasado esta cifra llegó a 1.600.000, es decir, un 40% de la población. El paro alcanza al 40% (90% en el caso de las mujeres). Con este panorama, después de las elecciones que llevaron a Hamás al poder, la UE cortó la transferencia de 600 millones de dólares que cada año entregaba a la Autoridad Palestina (AP) para pagar los salarios de sus trabajadores: hasta 900.000 personas llegan a depender de estos sueldos, que ya llevan cuatro meses sin cobrar. Los EE.UU. han retirado todas las ayudas, e Israel ha dejado de devolver a la AP los impuestos de las importaciones y exportaciones y las cotizaciones a la Seguridad Social de los trabajadores palestinos. Hamás creía poder compensar la carencia de fondos occidentales con la ayuda de los países árabes reunidos en la Conferencia de Irán, pero, por la presión norteamericana, éstos les dieron la espalda. El boicot ha generado una situación desconocida en Gaza y Cisjordania: muchos analistas aseguran que ni en los peores momentos, antes de la Primera Intifada, la situación económica había sido tan catastró-fica. “Antes estábamos mal, pero esto es morir a fuego lento”, denunciaba hace unos días una refugiada de Jenín a la prensa. El Banco Mundial prevé que este año los palestinos por debajo el umbral de la pobreza llegarán al 67%.
El castigo en forma de boicot no llega porque el voto de los palestinos sea islamista, sino porque es la reafirmación popular de las bases que siempre han sostenido la lucha del pueblo palestino: el principio de que Israel es un estado colonial y racista que se debe desmantelar, el derecho de resistencia contra la ocupación militar y la reivindicación de que los refugiados puedan volver a los hogares de los que fueron expulsados por la fuerza. El imperialismo sabe bien que si las banderas verdes han ganado las elecciones es porque quince años de negociaciones sólo han traído miseria y una AP subordinada y corrupta.

Israel no se detiene
Olmert ha continuado la presión militar sistemática sobre Gaza, tras la “desconexión” de la franja con el repliegue de los colonos, se han mantenido los bombardeos indiscriminados, los asesinatos selectivos y el estrangulamiento económico. La ONU afrontó con una tímida protesta el cierre del paso de Karni que impedía la distribución de harina a los campos de refugiados. El balance de la “retirada” israelí del verano es contundente: Gaza se ha convertido en una gigantesca prisión, vulnerable a los ataques y ahogada desde el exterior. Israel no dió un paso atrás, como quiso vender Sharon, sino que recolocó sus piezas para hacer más eficaz la ocupación. Hoy, Israel prepara una iniciativa similar sobre Cisjordania (ver recuadro). Es evidente que desmontar asenta-mientos no mejora en nada la situación de los palestinos. La retirada de Gaza se hizo trasladando colonos a Cisjordania: el siguiente paso es integrar al Estado de Israel el territorio que éstos ocuparon, continuando así el expansionismo.
A la presión militar, Olmert ha añadido el armamento de la Guardia Presidencial de Abu Mazen, para que el presidente de la AP tenga más fuerza para enfrentarse en la calle contra Hamás. Israel lleva años intentando hacer estallar una guerra civil entre facciones palestinas, y parece que ahora está más cerca que nunca de conseguirlo.

Al límite del caos interno
Fatah no ha aceptado el resultado electoral y no duda en intentar recuperar el poder a cualquier precio. Abu Mazen se ha atribuído potestades del Gobierno, volviendo al presidencialismo que él mismo cuestionó cuando se enfrentaba a Arafat. Por primera vez en la historia del pueblo palestino ha empezado el enfrentamiento armado, directo y organizado entre facciones en las calles. El principal factor es la pugna entre Hamás y Fatah por el poder. Se añaden la protesta de los miles de policías que llevan meses sin cobrar, y el rechazo hacia unas instituciones que simbolizan la corrupción y la sumisión al ocupante.
Abu Mazen pasó a la ofensiva impulsando el llamado documento de los presos, firmado por Mustafá Bargouthi, principal dirigente de la Segunda Intifada, la vieja guardia de Hamás y sectores de Jihad Islámica, militantes del Frente Popular y del Frente Democrático. El texto plantea la recuperación de la unidad palestina en base a la defensa de un estado palestino en las fronteras de 1967, y la focalización de la resistencia en este territorio, cosa que supondría un reconocimiento implícito de Israel. Este sería el precio que los islamistas deberían pagar para integrarse en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y por la conformación de un gobierno de unidad nacional. Se plantea, además, la movilización de la solidaridad internacional en el mundo árabe e islámico para combatir el asedio occidental, la creación de un frente único de resistencia, la prohibición del derramamiento de sangre interno y la reforma de los cuerpos y aparatos de seguridad de la AP. Tras la presentación del texto y la convocatoria de un referéndum para obligar a Hamás a aceptarlo, el llamado cuarteto (EE.UU, UE, Rusia y la ONU) aflojó la mano, autorizando una parte de las ayudas, aunque poniendo el dinero en manos de Abu Mazen.
Hamás ya ha anunciado que estudiará la fórmula para entrar en este acuerdo. De hecho, hace meses que su dirección intenta encontrar la manera de reconocer a Israel sin que sus bases lo vivan como una traición. La presión del bloqueo y de la división interna es enorme, quizás lo suficiente para que algunos sectores entren en un juego que nunca antes se habían visto obligados a aceptar. La alternativa para el pueblo palestino no vendrá de la mano del colaboracionismo de sectores de Fatah ni del proyecto reaccionario de Hamás, sino de la recuperación de la lucha en la calle, del surgimiento de una tercera intifada que recupere la movilización popular contra la ocupación y contra los que han colaborado con ella desde dentro.

El doble rasero
Mientras occidente condena a Palestina al hambre, Israel es el primer receptor mundial de ayuda norteamericana con 3.000 millones de dólares anuales. Además, los EE.UU. aseguran su total impunidad bloqueando cualquier intento de condena a Israel en el Consejo de Seguridad de la ONU. La UE mantiene el acuerdo de relación preferente con Israel en materia comercial, cultural y política. Esta ayuda es incondicional. En cambio, los requisitos impuestos a Hamás para recuperar los ingresos no pueden ser asumidos por la dirección del movimiento sin generar una fuerte fractura con sus bases. Exigen a Hamás que reconozca el Estado de Israel, que renuncie a la violencia y disuelva sus cuerpos armados, y que acepte los acuerdos de Oslo. ¿Qué pasaría si le pidieran lo mismo a Olmert, heredero de Sharon? El doble rasero del imperialismo es evidente, legitimando el estado sionista como aliado frente al pueblo palestino y el mundo árabe. Quieren del estado sionista un gendarme imperialista, como única potencia nuclear susceptible de imponerse y participar en acciones militares en esta zona estratégica del planeta, por ejemplo contra Irán.
Cada día es más evidente que el pueblo palestino sólo puede contar con sus propias fuerzas y con la solidaridad internacional del resto de los pueblos del mundo, superando unos regímenes que funcionan según intereses bien distintos. La solidaridad con la lucha palestina debe estar por encima del color de su gobierno, por más que este sea reaccionario. El imperialismo no es nadie para decidir quién debe gobernar a los palestinos, y mucho menos para imponer su elección con el hambre. Debemos movilizarnos sin complejos contra el actual bloqueo.
19/06/06

Israel redibuja el mapa

Olmert ha puesto sobre la mesa el llamado “Plan de convergencia”, el nuevo mapa de Cisjordania resultante de la construcción del muro del apartheid y del reasentamiento de los colonos procedentes de Gaza. Es una nueva reubica-ción de las colonias “con-vergiendo” con el ejército para anexionarse el 10% del territorio (incluidos los dis-tritos de Qalquilia y Salfit, así como pozos y tierras que nutren al 17% de la pobla-ción). Con este plan, Israel pre-tende incremen-tar en un 20% la capacidad de los asentamientos: sólo 36.000 colonos serán reubicados, pero se construirán zonas industriales y viviendas para 80.000 habitantes en la zona donde se “converge”. El valle del Jordán y la frontera con Jordania quedarían bajo control de Israel. En paralelo, se proyecta una red de autopistas de uso exclusivo para judíos, que aislarán a la población palestina en bantustanes. Finalmente se elabora un proyecto de limpieza étnica en Jerusalén, donde 230.000 palestinos quedarán separados del centro de la ciudad por el muro. En cuatro años Israel prevé acabar el muro, cerrar los bantustanes, controlar las fuentes de agua y aumentar la dependencia económica del exterior, todo ello bajo la apariencia de una nueva “retirada” que justifique la normalización de unas relaciones que regímenes como los de Siria, Egipto o Turquía hace tiempo que persiguen. Este estado bantú sería el nuevo mecanismo de control económico y militar de la ocupación, con el apoyo del imperialismo y de los regímenes árabes.

POLÍTICA

El referéndum catalán del Estatuto de la Moncloa

El harakiri de ERC

Por más que todos los medios de comunicación adjetiven la victoria del SI de arrolladora, implacable, etc. lo que ha resultado más apabullante del 18 de junio ha sido la abstención de más de la mitad del censo electoral.Con estos resultados (74% Si, 21% No, 5% Blanco, 51% Abstención) el gobierno ZP cierra momentáneamente el frente catalán a expensas del alejamiento de la población de la clase política catalana. Ha funcionado la táctica de los partidos del SI (PSC-PSOE, CIU y ICV-EUiA) de dar todo el protagonismo al PP como fuerza antagónica a fin de hacer fracasar el NO, encontrándose una ERC descolocada incapaz de llevar una campaña por un NO consecuente contra el texto redactado en Madrid y por lo tanto una campaña contra el centralismo español. Se ha conseguido desviar el espíritu anticentralista y trabajador hacia la no coincidencia con el voto del PP cuando, aunque este represente la expresión más cruda del españolismo y la explotación capitalista, los propios partidos del SI son los actuales valedores de la injerencia del Estado central y los defensores de los intereses de la burguesía. Esto ha llevado a mucha gente que habría votado NO, a votar en blanco o no votar.

De estar centrada la cuestión el 18 de febrero entre el derecho de decidir desde Catalunya o el derecho de Madrid de redactar, ayudados del colaboracionismo de CIU, el Estatuto de Catalunya, es decir, de poder enfrentar la Constitución y la vía estatutaria, se ha pasado en la campaña previa al referéndum al dilema de más o menos competencias, o sea, más o menos autonomía.
A esta reconducción, conseguida con gran aparato mediático, ha colaborado la dirección de ERC que, atada a la propia Constitución española y a las falsas promesas de reedición del tripartito, ha evitado llamar a un acto de soberanía nacional y se ha limitado a proponer el objetivo de renegociar el texto estatutario, o lo que es el mismo, repetir un proceso que ya se había mostrado agotado.
Con esta táctica temerosa ERC se ha segado la hierba bajo sus pies, impidiendo su próximo éxito electoral como único partido que enfrentara el centralismo, y se ha evidenciado como partido posibilista y autonomista al estilo de CIU. Aunque desde la dirección de ERC se quiera aprovechar los resultados del 18-J para avalar la posición inicial de voto nulo o incluso poner en duda escuchar a sus bases, lo que se ha demostrado es la incapacidad de llevar a cabo la voluntad de estas. Las propias bases de ERC han sido traicionadas: no es lo mismo que la dirección asuma el NO, a que llegue a hacer una campaña con decisión por el NO.
Ahora todos los partidos se apresuran a hablar del consenso necesario para encarar las negociaciones con el Estado de las leyes de despliegue de las transferencias previstas en el nuevo Estatuto, es decir, “regateo al menudeo” una vez perdido “al por mayor” en las Cortes españolas, o hablando en propiedad, continuidad de la subordinación, con las correspondientes quejas y migajas, que conlleva la autonomía constitucional. En esta labor continuista seguirán contando con un PP vociferante que por todos los medios, incluida la movilización de las masas a la que todos los partidos de izquierda han renunciado, desplegará una campaña unitarista y reaccionaría.
Con el encarrile autonómico catalán ahora se pasa al de una Euskadi más debilitada por la derrota de su aliado natural catalán, y todo debe decirse, a la que la izquierda abertzale ha evitado apoyar por miedo a frustrar unas negociaciones con el gobierno español. El posibilismo y la autocensura es la peor política para enfrentar un enemigo que tiene las riendas de pueblos divididos entre sí. Pero una batalla no determina la guerra. La negación del derecho de autodeterminación, como la de cualquier derecho, sigue pugnando junto con las contradicciones de clase y socava el régimen monárquico. La lucha contra la opresión, tanto de los derechos nacionales como de los trabajadores, sólo podrá ser encabezada por la clase obrera que no tiene ataduras a perder más que sus cadenas. Cada vez es mayor la necesidad de un partido en todo el estado que represente a la clase obrera y que defienda las libertades sin temor a romper las alianzas fraguadas entre los explotadores. A esta tarea convocamos a los luchadores más consecuentes para realizarla en común.

Construir una alternativa

A principios de los 70 era común la combinación entre un espacio anticapitalista y la defensa del derecho de audeterminación de los pueblos. Boyer defendía la expropiación de la banca y de los grandes monopolios empresariales mientras el PSE defendía el derecho de autodeterminación para Euskadi. En Catalunya era común que una clase obrera mayoritariamente formada por inmigrantes del sur de la península, saliera a defender los derechos nacionales de catalunya ahogados por el franquismo.
El PSOE abandonó ese espacio tan pronto le dieron un espacio en los escaños de un Parlamento en el 75, y a la vez se convirtió en un partido monárquico centralista y neoliberal. IC siguió ese camino siempre con un desfase de unos años. Un desfase que no les ha impedido gobernar juntos ayuntamientos como en de Barcelona, con profundos procesos de precarización laboral, de privatizaciones, … A ese paquete se une ahora EuiALa separación impuesta por las direcciones de CCOO, UGT, PSOE, IU entre defensa de los trabajadores y derechos de las naciones es esencial para enfrentar el estado de la monarquía.
Tampoco desde las filas del independentismo vemos una corriente que claramente se oriente en una perspectiva de clase, debilitan referencias de clase que tuvieron sectores muy importantes del mismo en el pasado. Asimismo a ese giro acompaña una sectarización hacia todo aquello que no sea estrictamente independentismo y hace casi imposible cualquier trabajo en común.
Es por todo ello que nuestro compromiso, es de nuevo intentar impulsar un reagrupamiento de trabajadores, jóvenes, organizaciones y movimientos que tengan como señas de identidad: a) una lucha en las fábricas frente a deslocalizaciones, cierres, precariedad, contra todas esas formas de neoliberalismo; b) que defienda el derecho a la autodeterminación nacional que hoy les niega la Monarquía. c) que priorice la lucha cotidiana en defensa de las reivindicaciones a la electoral e institucional.

Euia: se cierra el circulo

EuiA se formó de la ruptura de IC y del PSUC, ruptura a la que se unieron otros grupos exteriores en busca de un aglutinador, de una fuerza verdaderamente de izquierdas por oposición al reformismo de IC. El último retoque ya en el proceso congresual de fundación fue obra del entonces Coordinador general de IU, Julio Anguita, al imponer una subordinación en nombre y contenido a IU estatal.
Pero esas esperanzas iban a durar bien poco. La izquierda natural de ese agrupamiento el PCC iba encontrando su acomodo en el aparato de CCOO en un pacto con los oficialistas de IC, que fue disolviendo los críticos de CCOO de Catalunya. En este camino le acompañó el POR que estaba teorizando que debía recorrerse un camino en el que las fuerzas revolucionarias debían andar de la mano de las reformistas honestas. Así ambos quedaron a la derecha de EuiA. Mientras, se empezaba a formar un bloque con Rojos-roges, en él sectores del PSUC-viu combinaban con los viejos militantes de la LCR-Revolta, y del PRT. Este bloque se rompió: el PRT y un sector de PSUC-viu está hoy en Corrent Roja, mientras el segundo construía con un pie dentro y otro fuera de EuiA, Revolta Global.
Desde que IC entró en el Gobierno de la Generalitat, la imagen de Miralles, coordinador de EuiA, no ha dejado de ser la sombra de Saura, para manifestar en todo momento su acuerdo con la política de la dirección de IC. El apoyo a la política del tripartit y ahora el sí al Estatut completan el círculo de retorno a la política de IC, política con la que rompieron hace unos años, y en consecuencia, cierra cualquier posibilidad para EuiA de ser un regenerador de la izquierda alternativa, una izquierda que rompa con el neoliberalismo y la monarquía.

SINDICAL

Enfrentar el presente para asegurar el futuro. Contra la ofensiva del capital

El 22 de mayo, Sánchez Bruna presidente del comité de empresa de VW-Navarra y secretario de la sección sindical de UGT de la fábrica de Landaben, manifestaba en rueda de prensa: “de qué te sirve reivindicar no sé qué cuestiones laborales, si el futuro se te está escapando de las manos”. Suponemos que con “el no sé qué” se refería a las reivindicaciones de toda la plantilla a la que representa en la negociación del convenio, que dura ya 17 meses y que la multinacional se niega a firmar e intenta reventar anunciando últimamente deslocalizar producción, para situar las conversaciones en otro terreno: el futuro.
Ocho días más tarde, el gobierno, la Asociación Nacional (en realidad alemana, estadounidense, francesa...) de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) y los sindicatos UGT y CCOO presentaban el resultado de ocho meses de deliberaciones del Observatorio Industrial del Automóvil. Las medidas acordadas para el presente, en teoría para asegurar el futuro del sector, y que afectan a los trabajadores son: “fomentar el buen clima social que ha reinado en los últimos años” como “uno de los grandes activos de la industria”, luchar contra el absentismo laboral con “una mejora de los instrumentos de control”, avanzar en formulas para la flexibilización del trabajo y fomentar los contratos de relevo (cinco años en precario y salario más bajo).
Aunque el presidente de la ANFAC diga que “todos estamos en el mismo barco y trabajando juntos podemos ser optimistas cara al futuro”, es evidente que esas medidas responden a los intereses del capital en un sector que, como el propio gobierno confirma, lidera toda la política industrial. Esta política de colaboración de clases, aunque supone un retroceso para la clase obrera, es impulsada por el gobierno “socialista obrero” y avalada por las cúpulas sindicales, oficialmente para evitar las causas de la “deslocalización”. Así se justifican las cesiones gratuitas de terrenos de polígonos industriales, la reducción de cuotas e impuestos o las subvenciones públicas a los empresarios... ¿y también las cargas policiales contra los trabajadores en huelga en Iruña (Pamplona), Vigo, Sevilla o Gijón?

Parece que el futuro debe marcar el presente en una versión actualizada de “la modernización y la adecuación a Europa” de la época de Felipe González, que ya provocó grandes cierres de industrias y ventas de otras, en su mayoría a capital extranjero. Hoy, las reducciones de plantilla no se realizan por “dificultades económicas”, sino para asegurar la “competitividad en el futuro”. El capitalista se mueve por su anhelo de frenar la caída de la tasa de beneficio –diferencia entre el capital invertido, cada vez mayor por el peso creciente de la maquinaria en la producción, y el beneficio final- buscando reducir los costes salariales y aumentando la explotación. Pero el coste laboral cada vez es proporcionalmente menor y la carrera entre países por rebajar las condiciones laborales es un camino sin fin que solo conlleva destrucción. El capitalismo pone en peligro al trabajador ahora y asegura cada vez menos su futuro. La solución es otra: el capitalismo debe morir ya que no es capaz de garantizar las condiciones de vida de la clase obrera.
La realidad impone que los trabajadores se vean forzados ahora a defenderse y endurecer su resistencia, iniciando así su emancipación futura y con ello el cambio revolucionario que organice la producción para la sociedad y no para el beneficio privado. La negociación en Navarra. centralizada desde Wolfsburg, donde la patronal también pretende despedir miles de trabajadores, impone la necesidad de coordinar la defensa de los puestos de trabajo superando las fronteras. Ya se ha experimentado el futuro que ha garantizado el convenio de disminución salarial del 2002 en Navarra o el de flexibilidad en SEAT. De nada sirven los pactos en mesas u “Observatorios” que avalan las sucesivas medidas antiobreras, ni tampoco sirve quejarse de la falta de voluntad negociadora de la patronal cuando lo que realmente busca es desarmar a los trabajadores para que no puedan hacerle frente. Hay que dejarse de medias tintas. La situación es grave y las medidas de fuerza colectiva son lo único que vale. Para ello, debemos reaccionar desde los primeros síntomas, extender las huelgas como empieza a ocurrir en algunas localidades, sea por la denegación de los ERE o por las reivindicaciones, para avanzar hacia la huelga general que imponga al gobierno medidas a favor de los obreros como la ley de 35h para repartir el trabajo, un sueldo mínimo viable y suficiente, o la prohibición de la subcontratación y no las medidas proburguesas que está legislando. Solo el temor a las consecuencias políticas, y por tanto a ver peligrar su poder, puede imponer soluciones positivas. No es cierto que no haya riqueza, lo cierto es que cada vez está concentrada en menos manos.
Esta lucha es imposible si no invertimos también el sentido de las órdenes que impera en los sindicatos, exigiendo que las estructuras confederales y sus secretarios no usurpen las negociaciones de los comités y en cambio cumplan con su función de defensa de los intereses de los trabajadores organizando la lucha conjunta en su ámbito. Hay que terminar con sus llamamientos a la responsabilidad y a la paz social y romper con los diálogos que solo sirven para desmovilizar al trabajador... y si no, exigir su dimisión. Las desconvocatorias de huelgas al menor gesto conciliador de la patronal son una traición a las reivindicaciones obreras, que debe hacerse pagar a sus responsables, pues las luchas son para obtener las reivindicaciones y no para desgastarse con el tiempo.
En la misma rueda de prensa que citábamos al principio, el responsable de Automoción de UGT, refiriéndose a la recogida de firmas en la fábrica para pedir la dimisión del presidente del comité y a las pancartas en la manifestación alusivas a su actitud, expresaba que “no hay derecho a hacerle a nadie lo que se está haciendo a Sánchez Bruna”. A estos burócratas se les despierta el sentimiento solidario al pedirse la dimisión de un cargo, pero miran hacia otro lado cuando es despedido un trabajador en baja médica y no les tiembla la mano al firmar el despido de centenares de trabajadores, como en SEAT, porque entonces lo hacen “por un plan de futuro de política industrial”, “por el mantenimiento de la marca”, etc. La burocracia estalinista se forjó del mismo modo: privilegios a conservar e insensibilidad por la desgracia anónima.

Braum 700 despidos del lider de ventas

El anuncio del cierre de Braun, con 700 despidos directos y más de 3000 indirectos, es el episodio más reciente de la cadena de cierres y deslocalizaciones que estamos viviendo. La empresa ni se ha molestado en camuflar las cifras , y reconoce beneficios y un mercado que encabezan sus batidoras.
Mientras la lucha llevaba a la huelga y a la movilización contra la actual propietaria yanqui Procter & Gamble, tanto Montilla como el Concejal de Trabajo de la Generalitat, se entrevistaban con la patronal y empezaban a justificar el cierre, y la alcaldesa de Esplugues, donde está la fábrica hablaba de recalificación de los terrenos. Poco o nada se puede esperar de esos “mediadores” que se posicionan como claros agentes de la patronal, pero no por ello se les debe dejar a un lado: así lo han entendido los trabajadores de Braun que exigen que la Generalitat deniegue el ERE presentado.
Mientras, el 16 de junio la plantilla votaba la negativa a ningún tipo de negociación sobre el plan social presentado por la empresa. Coincidimos con todo ello, y que el único camino es forzarles mediante la huelga y la movilización social, pero no compartimos la reciente iniciativa del boicot a los productos de Procter&Gamble, que creemos que además de ineficaz pone el acento en salidas de consumo individual en lugar de las colectivas como trabajadores. Al contrario, tirando de los demás planteamientos, hay que tomar la calle, paralizar fábricas y pueblos, y obligar a la Generalitat a que si Braun persiste en su planteramiento de cierre, expropie a la multinacional y nacionalice la empresa bajo control de los trabajadores, en defensa de los puestos de trabajo.

Todos con Braun: si ganan ellos, ganamos todos!

Reforma de las pensiones

Direcciones de CCOO y UGT firman más empobrecimiento

A lo largo de nuestra vida cobramos nuestros salarios (directos), usamos los servicios públicos de enseñanza, sanidad, prestaciones sociales (salario indirecto) y en la jubilación percibimos nuestra pensión (salario diferido). Una parte de nuestro salario se queda en el bolsillo del empresario (plusvalía). Los impuestos alimentan las diferentes cajas de los presupuestos públicos, con la paradoja de que los trabajadores declaramos como promedio ingresos individuales mucho mayores que los profesionales liberales y los empresarios (el fraude en las rentas altas es inmenso e impune). Además, el “libre mercado” consigue vender bienes y servicios esenciales como la vivienda a precios muy altos. La inflación y el IPC falseado permiten que nuestros sueldos cada vez sirvan para comprar menos cosas. Las privatizaciones implican que debemos pagar por cosas que antes eran gratis.
La reforma de las pensiones que han pactado el gobierno ZP, la patronal CEOE y las direcciones sindicales de CCOO y UGT está en la línea de las reformas neoliberales que agitan el mundo desde Reagan, Thatcher, González, Aznar y ahora Zapatero. Reformas laborales que aumentan la precariedad y, por tanto, rebajan el salario. Reformas fiscales que rebajan impuestos a las empresas y rentas altas, y los aumentan a las bajas. Reformas de Pensiones y de prestaciones sociales que endurecen el acceso y disminuyen las cuantías, mientras promocionan la “solución” privada.
En continuidad con los gobiernos del PP, el Gobierno Zapatero amplía las subvenciones al capital y las rebajas en impuestos y cotizaciones, mientras hace actuar la Ley de Estabilidad Presupuestaria (o de «déficit cero») para reducir las partidas sociales de los presupuestos públicos. Los déficits de financiación de la enseñanza y la sanidad públicos (estimados en 2.000 y 6.000 millones de euros, respectivamente) continúan ahogando a esos sectores.
En el caso del estado español, junto al catastrofismo interesado de falta de dinero, mientras se les regala a los empresarios, se recurre al argumento de que cuando la generación de los años 60, especialmente numerosa, llegue a la jubilación en 2030, se dará una circunstancia puntual de 10 años de falta de dinero. Aunque el fondo actual, formado por superávits, ya permite cubrir 6 de esos 10 años. Sin embargo, hay un argumento de mayor peso que no se usa muy a menudo. Si la dinámica de automatización y robotización continúa en Europa, junto con la deslocalización, aumenta el desempleo. La solución está en repartir el trabajo y la riqueza y en nacionalizar. Ya mucho antes, Japón, el estado con más robots del mundo, con una seguridad social tan miserable que arroja a sus ancianos a la economía sumergida para sobrevivir, tuvo que hacer que estos robots cotizaran en proporción a los empleos desplazados. En suma, de lo que se trata es de repartir los beneficios de la automatización no en forma de paro, sino en forma de menos horas de trabajo, y de gravar al capital para obtener así una mayor aportación de fondos para salario indirecto (sanidad, enseñanza) y salario diferido (pensiones).
Pero el mayor problema de las pensiones de jubilación no está en el futuro sino en el presente, en su baja cuantía. En 2004, la pensión media de jubilación era de 576,57 ?/mes para las contributivas y 346,05 ?/mes para las no contributivas. Estos promedios esconden situaciones de miseria para la mayoría.
En las medidas del Pacto de Toledo de Reforma de las Pensiones se establecen tres ejes: 1º) aumentar lo que llaman la «contributividad del sistema», que significa que recibas en proporción a lo que has pagado, eliminando solidaridad y beneficiando las rentas altas; 2º) aumentar el período de cómputo, que en último término pretenden que sea de toda la vida laboral (sólo aumentar de 15 a 35 años implicaría un recorte del 25% en la pensión). Y 3º) los planes privados de pensiones.

Sistemas de pensiones
Hay dos tipos de sistemas generales de pensiones: el de reparto (los trabajadores activos financian a los trabajadores jubilados) y el de capitalización individual (supuestamente, cada trabajador cotiza en un fondo que se invierte, del que sale lo que cobrará más tarde). Sólo hay un país en el mundo con el sistema de capitalización individual: Chile. Pinochet lo impuso después del golpe de estado del 73, asesorado por los economistas de la Escuela de Chicago. En este mes de mayo, como los fondos chilenos están colocados en la bolsa, han perdido 1.960 millones de dólares (el equivalente a 6 meses de cotizaciones). Además, la falta de solidaridad del sistema excluye de hecho al 66% de los trabajadores chilenos, cuya escasa capacidad de ahorro no les permite financiar ni siquiera una pensión mínima. La capitalización individual con inversión en bolsa, además de insolidaria, es aventurera, sujeta a los vaivenes de los mercados financieros. Otra cosa sería que el sistema público invirtiera en la producción y la agricultura.

El fracaso de los planes privados de pensiones
Los planes privados de pensiones se presentan como complementarios a una pensión pública menguante. CCOO y UGT paticipan con el BBVA de una empresa que gestiona el mayor de estos fondos, en el que están los 500.000 trabajadores de la administración del estado, y que fue negociado por los mismos CCOO y UGT. Estos planes se anuncian ideológicamente como la panacea para ayudar a asumir el desmantelamiento de las pensiones públicas. Su talón de Aquiles consiste en que a la jubilación de uno le ocurre lo que le ocurra a la bolsa (donde se halla el 40% de los capitales de los planes de pensiones del estado español), y eso supone jugar a la lotería con la posibilidad de ser pobre una vez se sea anciano.

Hay planes privados de pensiones de dos tipos. En su principio, la mayoría eran de los llamados de “prestación definida”, y aseguraban una cantidad concreta en la fecha concreta de la jubilación. Con el crack en la bolsa de las empresas tecnológicas de 2000, y de los bonos de esas empresas, el 75% de las 500 mayores empresas de EEUU que tenían estos tipos de fondos no pudieron cumplir sus compromisos. Fueron los casos de Boeing, IBM, General Motors, Michelin, Deustche Post, entre otras. A partir de entonces se generalizaron los llamados planes de “aportación definida”, donde ya no hay ninguna garantía de cantidad futura. El riesgo lo corre el trabajador que aporta. En la práctica, en el estado español no han prendido los planes de pensiones puesto que la hipoteca y el coste de la vida se llevan todo el sueldo.

Resumen de las medidas

Periodo de cotización mínimo.- En la actualidad se exigen 12,87 años (4.700 días) de cotización para acceder a la prestación. A partir del acuerdo se exigirán 15 años (5.475 días ) de cotización. Lo amplía 2 años y 43 días más. Se aplicará de forma progresiva en los próximos cinco años. Recordemos que hasta 1985 el período mínimo era de 10 años.

Jubilación parcial.- Actualmente cualquier trabajador con 60 años que haya cotizado más de 15 años puede trabajar una parte (al menos un 15%) de su jornada laboral si es sustituido por un trabajador con un contrato de relevo. Tras la reforma, el trabajador saliente deberá cubrir al menos un 25% de la jornada, y el nuevo deberá cotizar un 65% de la base reguladora del trabajador saliente.

Empleadas del hogar.- Ahora están en un régimen especial con cotización más baja. A partir de la reforma, este colectivo de 350.000 personas, de las que 250.000 son emigrantes, pasará al régimen general, lo que supone aumentar la cotización en unos 6,3 puntos. Hasta ahora pagaban el 22% de su base de cotización. A partir de ahora pagarán el 28,3% - un 23,6% a cargo del empleador (hasta ahora el 18,3%).

Temporeros del campo.- Estaban adscritos al régimen especial agrario, que les permitía cotizar menos. En diez años se integrarán gradualmente en el régimen general y acabarán pagando como el resto de trabajadores de su cualificación.

Parejas de hecho.- Ahora no tienen pensión salvo sentencia judicial favorable. Con la reforma, las parejas de hecho pueden percibir pensión de viudedad si prueban una convivencia «mutua, estable y notoria durante un periodo amplio» superior a los dos años. Además, se exigirá que la viuda demuestre que dependía económicamente de su compañero en más de un 50% si hay hijos. Si no los hay, la dependencia debe superar el 75%.

Viudedad.- Las nuevas viudas y viudos tendrán que acreditar dos años de convivencia como mínimo (hasta ahora no era necesario). No se exigirá si hay hijos o si el trabajador muere por accidente.

Prejubilados.- Hasta ahora, los servicios públicos de empleo cotizaban por el trabajador en paro por el salario mínimo. Con la reforma, el Estado pagará un 125% del salario mínimo para los parados mayores de 52 años. También mejorará la situación de los prejubilados de antes del 2002.

Prolongar la vida laboral.- Los trabajadores que sigan trabajando después de cumplidos los 65 años tendrán un aumento de su pensión por cada año de retraso voluntario. Si ha cotizado más de 40 años, se aumentará un 3%.

Trabajadores maduros.- Las empresas con trabajadores de 55 años o más, tendrán una rebaja en las cotizaciones que pagan a la Seguridad Social. Actualmente esa bonificación es del 40% para los trabajadores con más de 60 años y del 90% para los que tienen 64 años.

Enfermedad profesional.- Se modificará la lista de enfermedades profesionales ya que el baremo tiene 26 años.

Texto completo de la reforma en:
http://www.moviments.net/xarxacontratancaments/

Enseñanza pública en Catalunya. ¡No a la sexta hora!. ¡No al pacto Nacional de Educación!

Ya hemos visto en números anteriores de LI, que uno de los acuerdos más importantes del Tinell que se encargó de concretar ERC antes de salir del gobierno fue el Pacto Nacional por la Educación, al servicio de la patronal de la iglesia y de la privatización del sistema educativo. El pilar central en que se apoya el traspaso de fondos a los centros concertados es la aplicación de la sexta hora en los centros públicos de primaria lo que permite incrementar sustancial-mente el trasvase de dinero público para pago de salarios a los trabajadores de las escuelas privadas: todo bajo el lema de “equiparar”.
Ese incremento de los conciertos junto a la barbaridad pedagógica que representa un incremento lectivo en lugar de una disminución de ratios, ha indignado a un importante sector del profesorado público. Sin embargo, poco apoyo han recibido de sus representantes sindicales: mientras CCOO y UGT firmaban el pacto, USTEC que se posicionaba en contra presionada por sus bases, se negaba a movilizar. Sólo CGT ha venido llamando a que sólo la lucha en la calle podía frenar el proceso de deterioro de la escuela pública.
En el último tiempo, un grupo de maestros empezó a impulsar desde una web la necesidad de un paro para oponerse a la ya inminente aplicación de la sexta hora y pidieron apoyo a todos los sindicatos. Desde CGT se apoyó el llamado y así se llegó a la concentración del pasado 7 de junio que a su vez llamó a la continuidad en otra el próximo 28.
Mientras, también han habido movimientos de padres contra el posicionamiento de la FAPAC que firmó el pacto. A los iniciales de Cornellà y Gràcia se han sumado ahora sectores de Sants con una recogida de firmas que se ha extendido por los centros y que también llaman a la concentración del 28.
Aunque en menor medida, también han empezado a organizarse los monitores de comedor, otro sector afectado. En él la traducción de la sexta hora son despidos y reducciones horarias y salariales, mientras no se aborda el necesario servicio público de ocio gratuito y flexible, con profesionales dignificados, que exige la situación laboral de muchos padres. También algunos sectores de monitores acudirán el 28.
Es imprescindible que esa respuesta sea significativa para posibilitar que el curso de viene la lucha siga en defensa de una enseñanza pública de calidad.
No a la sexta hora. No al Pacto Nacional de Educación.

INTERNACIONAL

Basta de represión al movimiento estudiantil

¡A crear una, dos, tres Francias!¡Por la unificación de la juventud revolucionaria explotada y oprimida

Durante el transcurso de las últimas semanas el movimiento estudiantil secundario nuevamente ha salido en masa a protestar por sus reivindicaciones inconclusas. Como es de esperar, la represión del estado burgués no ha sido diferente a la de años anteriores. Pero lo que ya colmó nuestra paciencia fue la detención arbitraria de más de 1200 compañer@s este 10 de Mayo, que sin mediar provocación fueron brutalmente reprimidos por FFEE de carabineros, cuando nos disponíamos a marchar hacia el Ministerio de Educación para exigir a las autoridades el cumplimiento del petitorio entregado semanas anteriores.

La ofensiva represiva se escudó en que la marcha estudiantil no estaba autorizada, pero ello no justifica la violencia del actuar de los carabineros que dejó a compañer@s heridos de mediana consideración. No es casualidad la represión que estamos viviendo, pues esta situación de represión al movimiento de masas no debemos verla aisladamente, ya que, debido a los incidentes del pasado 1° de Mayo, los medios de comunicación masiva han tratado de criminalizar la protesta social y popular, dando incluso nombres de organizaciones políticas y sociales que incitan a la «violencia» en las manifestaciones, lo que nos demuestra el grado de complicidad de la prensa burguesa con los organismos de represión del estado burgués. Por ello es que hemos visto como incluso el derecho a la «libertad de reunión», consagrado en la Constitución Política, ha sido violado por los carabineros, pues extraoficialmente se sabe que éstos tienen la orden de detener a todo estudiante secundario que transite por el centro de la ciudad, lo que significa, en palabras de un dirigente estudiantil a radio Bio-Bio el día 4/05, que «el gobierno ha implementado un estado de sitio».
Sobre la violencia mostrada en la prensa, somos enfáticos en señalar que ésta es producto de la frustración de miles de jóvenes que ven que por sus derechos tienen que desembolsar millones y millones de pesos, pero esto no justifica que haya que destruir todo aquello a lo que no tenemos acceso, por el contrario, debemos luchar decididamente contra el capitalismo para que tod@s tengamos acceso a bienes y servicios. Creemos que estas palabras del viejo Trotsky hacen alusión a lo que vivimos hoy:
«Antes que nada, hay que comprender que los estudiantes no constituyen grupo social distinto y unificado. Se dividen en varios grupos, y su actitud política se corresponde estrecha-mente con la que predomina en estos distintos grupos de la sociedad... Es un hecho que, muy a menudo, para los estudiantes que en realidad son pequeñoburgueses, el radicalismo es una enfermedad juvenil. Hay un dicho francés: ‘Avant trente ans revolutionnaire, après canaille’ (Hasta los treinta años revolucionario, después un canalla)...
En todos los países la juventud es radical. El joven siempre se siente insatisfecho de la sociedad en que vive, siempre piensa que puede hacer las cosas mejor que sus mayores. Así la juventud siempre se siente progresiva, pero lo que entienden por progreso varía bastante... Esta es la verdadera fuerza motriz en el plano psicológico. Los viejos ocupan todo el lugar; el joven se siente ahogado, sin salida para aplicar sus condiciones. Hablando simplemente, está insatisfecho porque no es él el que está instalado en el sillón de mando. Pero en cuanto llega al sillón, se acabó su radicalismo. («Sobre los Estudiantes y los Intelectuales, 1932. Ennegrecido nuestro). Al mismo tiempo nos dice que, «El estudiante revolucionario sólo puede contribuir si, en primer lugar, vive un proceso de autoeducación revolucionaria rigurosa y coherente y en segundo lugar, se liga al movimiento obrero revolucionario cuando todavía es estudiante. Permítanme aclarar que cuando hablo de autoeducación teórica me refiero al ‘marxismo no falsificado’... Tiene que entender que va al movimiento obrero para aprender y no para enseñar. Tiene que aprender a subordinarse y a hacer el trabajo que le exigen, no el que él quiere realizar. Por su parte, el movimiento obrero debe considerarlo con el mayor escepticismo. El joven académico tiene que ‘marcar el paso’, al principio, durante tres, cuatro o cinco años, y hacer una tarea partidaria común y corriente. Entonces, cuando los obreros ya tienen confianza en él y están completamente seguros de que no es un arribista, se le puede permitir ascender, pero lentamente, muy lentamente. Cuando trabaja de ese modo con el movimiento obrero, cuando se olvida de que es un académico, las diferencias sociales desaparecen (Ibíd.).
En cuanto a la represión, ésta no ha llegado solamente a Santiago sino que también se ha extendido a regiones, ejemplo Lota, donde trabajadores y estudiantes se han unido en la defensa de los funcionarios expulsados del principal Liceo de la comuna, luego que estos denunciaran las precarias condiciones en que se encuentra el establecimiento, así como de sus pésimas condiciones laborales. A ello se sumaron las movilizaciones en Arica, Iquique, Valparaíso, Concepción, Temuco, Puerto Montt, lo que demuestra el grado de convocatoria de la orgánica secundaria ACES (Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios). Tenemos que seguir el ejemplo de nuestros hermanos de clase de Francia, que después de tres meses de movilizaciones con huelgas, paros, tomas, y junto a la clase obrera lograron detener el CPE que consagraba la flexibilidad laboral en contra de la juventud. Para esto debemos crear a nivel nacional una coordinadora que apruebe un plan de lucha que establezca nuestras reivindicaciones inmediatas, basándose en recuperar la educación pública de las manos de la mercantilización capitalista, como lo es el excesivo costo de la PSU y los créditos universitarios privados con aval del estado, para ello debemos exigir que todos los excedentes del cobre se destinen a educación y no a los bolsillos de la burguesía y del gobierno, además de exigir plenos derechos democráticos y políticos para las organizaciones estudiantiles en los liceos y colegios que son fuertemente reprimidas por la ley LOCE, la cual debemos abolir, pues consagra nuestra actual situación de opresión al régimen democrático-burgués de la Concertación, la derecha y el imperialismo.

Juventud PRT
Sección chilena de la LIT-CI

Como secundarios, estas son nuestras propuestas para la lucha:

¡Abajo la ley LOCE!
¡Abolición de la P$U!
¡Ingreso irrestricto a la universidad!
¡Por una Federación Única de Estudiantes Secundarios!
¡Coordinadora Nacional con plan de lucha y movilización permanente!
¡No al pago de la deuda externa de 47 mil millones de pesos!
¡Renacionalización del Cobre y todos sus excedentes millonarios a educación!
¡Por una educación pública, gratuita, laica y pluralista!
¡Por la unidad obrero-estudiantil!

Elecciones en Chipre

Ex-comunistas abanderan el chovinismo

Chipre, que quedó bajo la influencia estadounidense tras la segunda guerra mundial, ha sido repartido en dos partes a partir de la intervención de Turquía en 1974 con el pretexto de proteger a la comunidad turca ante las agresiones griegas y contra el objetivo de la dictadura de los coroneles de anexar la isla a Grecia. Sin embargo, la intervención produjo una situación de “equilibrio” entre dos poderes sobre la isla y en el marco de la OTAN al que pertenecen ambos países. De hecho, el estado en la isla dividida fue una de las consecuencias de la política de “balcanización” del imperialismo anglo-americano en la zona del Mediterráneo Este.
Gracias a esta fragmentación, la burguesía griego-chipriota obtuvo la oportunidad de beneficiarse de los recursos estatales, y la griego-turca, la posibilidad de controlar espacios sociales y mercantiles de los que nunca había disfrutado hasta entonces. Así que se creó una situación de “ahogado” de ajedrez, que no podría cambiar sin que entrasen otras piezas en el juego. La “cuestión nacional” se convirtió en uno de los problemas pendientes de definición y solución.
Para la burguesía griego-chipriota, y también para el gobierno griego, esa pieza que podría acabar con el “ahogado” ha sido la Unión Europea. Efectivamente, con la entrada de la República Chipriota (griega), el único gobierno de la isla reconocido internacionalmente, en la UE, los griegos tomaron el proceso de negociaciones entre la Unión y Turquía como una oportunidad de dictar sus posiciones para un cambio a favor de la burguesía del sur, “curiosamente” representada por el partido ex-comunista, AKEL. Por otra parte, en el sector turco, las movilizaciones populares que empezaron a partir del 2000 contra la corrupción del gobierno fascistoide y de la hegemonía militar pasaron bajo el control de otro partido ex-comunista y neoliberal, el Partido Republicano Turco (CTP), por falta de una dirección verdaderamente revolucionaria. Y ahora, después del fracaso del Plan Annan sobre la reunificación de la Isla (un plan conforme con el proyecto de Gran Oriente Medio de Estados Unidos, apoyado por CTP y votado favorablemente por los turco-chipriotas en referéndum) por la negativa de la parte griega, CTP asumió la bandera del nacionalismo. Así que, dos partidos con raíces comunistas se convirtieron en portavoces chovinistas de las burguesías rivales.
Después de impugnar el Plan Annan, la coalición gubernamental encabezada por AKEL llamó a elecciones parlamentarias el 21 de mayo. Disputaron más de 20 partidos políticos por 56 escaños y AKEL ganó una vez más el apoyo (31,2%, 18 diputados) de medio millón de votantes. Le acosaron dos partidos del centro y centro-derecha: DISI (Partido de Movilización Democrática) con 30,3% y DIKO (Partido Democrático) con 17,9%. Partidos minoritarios como los social demócratas (EDEK), europeístas y ecologistas también lograron conseguir representación en el parlamento.
Después de las elecciones, el secretario general de AKEL, Dimitris Khristofias, destacó la profundidad del “problema nacional” preguntándose “con sentimientos más hondos, cuándo iba a ser soltada Kyrenia (ciudad bajo control de los turco-chipriotas) de la cruz”. Lo cierto es que la población griego-chipriota ofreció un apoyo contundente a las políticas intransigentes de sus líderes sobre el problema nacional en Chipre. Esto se reflejó en el aumento de voto de los partidos menores como EDEK, que votaron contra el Plan de Annan.
Y no sería exageración decir que la carrera y rivalidad chovinista entre los dos sectores de la Isla tapará, por lo menos en un futuro previsible, todos los demás problemas mientras los trabajadores no unan sus luchas en el conjunto del país. La burguesía no tiene ninguna capacidad para construir ninguna solidaridad entre los pueblos, ni en el marco de la Unión Europea ni según el Proyecto de Gran Oriente Medio. La única fuerza que tiene interés en la reunificación de la isla son las masas trabajadoras de ambas comunidades.

Ejdan Sadrazam
15/06/06

Paraguay

El PT contra el terrorismo de Estado y la criminalización de las luchas

El Partido de los Trabajadores (PT) denuncia y repudia la descarada utilización y manipulación de los aparatos de seguridad del Estado para involucrar a dirigentes sociales y activistas políticos de izquierda en actividades de supuestas organizaciones guerrilleras para desvincularlos de sus bases y de sus luchas, además de desarticular sus organizaciones.
Lo que ha ocurrido con el compañero Tomás Zayas, es una prueba clara y fehaciente de ello. Zayas, que es secretario general de la Central Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Populares (CNOCIP) y miembro de la dirección del Partido de los Trabajadores (PT), debía ser involucrado en una supuesta guerrilla y actos de terrorismo vinculados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Para eso, el ex miembro de la Junta de Gobierno del Partido Colorado y ex coordinador del Movimiento de Reconciliación Colorada de Alto Paraná, Ignacio Flores, pretendió comprar la conciencia del compañero Ciriaco Rotela, miembro de la Asociación de Agricultores de Alto Paraná (ASAGRAPA) y ex concejal del PT en Ita Verá (Alto Paraná).
Rotela, como «guerrillero arrepentido», debía atestiguar ante la Fiscalía Antiter-rorista que en Alto Paraná existen células guerrilleras encabezadas por Tomás Zayas, quien supuesta-mente recibe dinero y armas de las FARC. Todo esto a cambio de 50 mil dólares y un sueldo posterior proveniente de Itaipú y del Minis-terio del Interior.
Este hecho no es nuevo ni casual. La política del gobierno es criminalizar las luchas sociales y a sus dirigentes a como de lugar (??) como dé lugar / con cualquier medio, para desarticular todas las protestas de los sectores populares ante el hambre, la miseria, el desempleo y la orfandad en que viven los trabajadores, los campesinos y el pueblo paraguayo.
Denunciamos, por tanto, la participación directa de los organismos de seguridad del Estado, del Partido Colorado y del gobierno presidido por Nicanor Duarte Frutos en estos hechos. Denunciamos y repudiamos la criminalización de las luchas y sus dirigentes así como el terrorismo de Estado, vigente hoy con toda intensidad en nuestro país.
El Partido de los Trabajadores se solidariza con los compañeros Zayas y Rotela e insta a todas las organizaciones populares, sociales y políticas, a formar una gran y firme muralla que enfrente al gobierno y su política antipopular.

Asunción, 7 de junio de 2006

Comité Ejecutivo
Partido de los Trabajadores - PT
(sección paraguaya de la LIT-CI)