El hambe, una arma de guerra contra Palestina

El principal vencedor del referéndum del Estatut de autonomía de Catalunya ha sido Zapatero y su proyecto. El objetivo del Gobierno del PSOE es proceder a reformar lo menos posible el marco estatuario para reactualizar y preservar la estabilidad Monárquica. Intenta cerrar en este segundo intento la transición resolviendo el problema vasco. El presidente del Gobierno, la misma noche de sí catalán, advertía que lo recién aprobado era el límite de las reformas estatutarias, en clara advertencia a los partidos vascos, que con la excepción de PSC y PP exigen el reconocimiento de la nación vasca y el derecho a decidir su futuro.
El resultado catalán aísla de nuevo el pueblo vasco y esa demanda de derechos democráticos nacionales. Esto hace que el Gobierno se sienta fuerte ante la izquierda abertzale y en general ante los partidos vascos, por ello y a pesar de que está a punto de anunciar cuando oficialmente se constituye la mesa negociadora con ETA, no cesa de golpear con la represión una y otra vez sus supuestos interlocutores.
Ciertamente hay un sector de le judicatura con Grande Marlasca por ejemplo que, siguiendo las pautas del PP, intentan hacer lo imposible por impedir el proceso negociador con ETA, pero no es menos cierto que el Gobierno ha defendido la actuación judicial, asegurando que no va a aflojar.
La victoria del sí en el referéndum de Catalunya se consigue a un precio alto, con más de mitad del electorado que no va a votar, y con la liquidación del gobierno tripartito y de una crisis en el partido que se ha llevado por delante a Maragall. En este referéndum se ha constatado una vez la vocación de ERC, que no es la de ponerse a la cabeza de los cientos de miles de la manifestación de febrero para encabezar un movimiento por la autodeterminación nacional sino buscarse un lugar como sea en el Govern de la Generalitat. La crisis de ERC está servida. Sin referente significativo y con el espantajo de que viene el PP, ese movimiento de masas se fue debilitando y confundiendo para acabar en unos resultados del No muy flojos.
Las elecciones anticipadas catalanas apuntan a fines de octubre. Con la integración en el Gobierno de la mano de IC y el llamado a votar sí en el referéndum catalán, EuiA ha cerrado el círculo, pues nació para dar una respuesta de izquierda a la política de IC, que acabó engulliéndola en la misma política neoliberal y monárquica. El espacio de un referente de trabajadores, que rechace la lógica entreguista de las direcciones de CCOO y UGT, que defienda el derecho a la autodeterminación de los pueblos, por romper con la Monarquía, queda de nuevo necesitado de un marco amplio que lo represente. Este es la tarea, impulsar con esos ejes un reagrupamiento.

El pueblo palestino vive sus momentos más difíciles: Israel, EE.UU. y la UE han impuesto un tremendo asedio por hambre, un hambre que no se conocía tan crudo en los años de guerra y ocupación sionista. La excusa el haberse atrevido a votar al grupo islamista y terrorista de Hamas, la realidad el haber votado contra los acuerdos de Oslo y por el no reconocimiento del estado de Israel. Pero no es sólo esto, Abu Mazen actúa de quinta columna, con continuas provocaciones contra el Gobierno de Hamas que han provocado enfrentamientos armados gravísimos, los primeros entre facciones palestinas. A tal punto juega Abu Mazen a favor del plan israelí, exigiendo al Gobierno de Hamas el reconocimiento de Israel, que es el primero a quien el Gobierno judío ofrece armamento, obviamente para girarlo contra su pueblo.
Cuando Israel se retiró unilateralmente de Gaza muchos sectores de izquierda y democráticos lo aplaudieron, ¡empezábamos a tener tierra palestina sin ocupantes! Pero ahora se ha visto la realidad, Israel retiró los pocos colonos que ocupaban aquellas tierras para poder reprimirlas y golpearlas a placer, sin miedo a efectos sobre los colonos o a represalias palestinas sobre ellos. Así ha sido desde entonces, bombardeos desde los barcos, con aviones o helicópteros con la artillería. Son ya decenas los muertos que se cuentan con esas acciones que cuentan con el beneplácito de las grandes potencias.
El Gobierno español, como sus homólogos de la UE o los EE.UU. son cómplices de un genocidio sistemático que practica Israel sobre el pueblo palestino. El descaro es absoluto: callan los atropellos, el asedio por hambre, los bombardeos sobre población civil, exigen a los palestinos el reconocimiento del estado de Israel, pero no a este que reconozca los derechos palestinos. Lo grave no es que ya que la izquierda oficial con el PSOE a la cabeza del Gobierno actúe así, sino que las organizaciones que siempre estuvieron del lado palestino estén calladas por el hecho de que es Hamas quien está como legítimo gobierno palestino. No se puede seguir callando y es necesario salir a la calle a denunciar el genocidio sionista y la complicidad de los gobierno occidentales. Preparar desde ya el aniversario de la II Intifada en septiembre con mani-festaciones de denuncia.

  Lucha Internacionalista nº 72 junio 2006