Fuera Imperialismo de Oriente Medio

 

T res años después el imperialismo se encuentra empantanado en Irak en todos los terrenos. Militarmente, el Pentágono no ve un fin a las "tareas" de ocupación y reconstrucción de un aparato de estado subordinado a los dictados de Washington, mientras el desgaste político interno por las continuas muertes de soldados estadounidenses empieza a provocar movimiento de familiares y pacifistas que van resucitando el fantasma del Vietnam.
Desde el punto de vista económico porque de los planes iniciales que preveían "rentabilizar" la ocupación militar con la extracción y venta de petróleo están fracasando, debido a los continuos actos de sabotaje. La dura resistencia entretanto obliga a la Casa Blanca a mantener y aumentar el contingente militar y una enorme factura de ocupación.
Políticamente, por que en Irak la política del imperialismo destinada a asegurar la ocupación, fue promover la confrontación sistemática entre comunidades para impedir su unidad contra el invasor. Pero hoy se puede escapar del control yanqui y abrir un proceso imparable de ruptura del estado iraquí, una ruptura que desestabilizaría el área, con un estado kurdo al norte imposible de aceptar por Turquía, y un estado chiíta al sur que reforzaría la influencia de Irán en la zona.
Ante este panorama que ayuda a que Bush se hunda en las encuestas de opinión norteamericanas, éste está dispuesto a dar señales de fuerza y determinación para imponer su dictado. Emprende una ofensiva a gran escala en Samarra, tras meses en los que el principal objetivo de las fuerzas de ocupación norteamericanas era evitar bajas y replegarse en sus bases. A la vez impulsa en el Consejo de Seguridad de la ONU advertencias y sanciones contra el régimen de Teherán.
El papel de la Unión europea y el Estado español es de completo seguidismo de la política norteamericana. Se justifica toda la presión sobre Irán dejando manos libres a los Estados Unidos para aplicar sanciones o una eventual intervención militar. En la situación concreta la principal amenaza contra Irán serían bombardeos masivos de "castigo" no para proceder a una ocupación militar del país, sino para intentar doblegar el régimen iraní, que, consciente del nuevo papel que juega en la región y de que está como número uno en la lista negra de Bush, busca independizarse más del dólar con la puesta en marcha de una nueva bolsa del petróleo en euros.

A propósito de la exigencia de los EUA y la UE para que Irán pare su programa nuclear, en sectores de la izquierda y los movimientos sociales se ha abierto un debate: "si estamos contra el armamento nuclear, ¿debemos oponernos a la exigencia de que Irán pare su programa nuclear?" Nuestra posición es que Irán tiene todo el derecho a desarrollar el programa nuclear, tanto con fines pacíficos como militares. Para llegar a un mundo en paz y sin armamentos, la secuencia de pasos es decisiva. ¿Cómo EUA o Israel exigen a Irán que no desarrolle la tecnología nuclear, cuando ambos disponen de bombas atómicas? ¿Por qué no se desarman ellos primero? La exigencia de que Irán o Corea del Norte no desarrollen la energía nuclear no es más que la garantía de la hegemonía y dominio imperialista. El peligro de las armas de destrucción masivas es real, pero el principal peligro de su utilización son EUA e Israel. Ellos si han utilizado sistemáticamente esas armas contra los pueblos. Mientras no les desarmemos es una política reaccionar exigir a estados menos poderosos y que están amenazados por ellos que renuncien a programas de armamentos.

Mientras esta escalada de violencia imperialista en Oriente Medio crece, su aliado sionista que está en proceso electoral, lanza una nueva provocación contra el pueblo palestino, asaltando la prisión de Jericó donde está detenido entre otros el principal dirigente del Frente Popular para la Liberación de Palestina, la principal organización de la izquierda palestina. La prisión estaba bajo custodia de las tropas británicas y norteamericanas que se retiraron para permitir el ataque israelí. Un caso más escandaloso que demuestra la total complicidad del imperialismo con Israel contra el pueblo palestino y que ha levantado su justa indignación.
El plan imperialista para los pueblos del Próximo y Medio Oriente es el de liquidar el potencial de cualquier estado árabe que pueda hacer sombra militarmente al Estado de Israel que quedaría como única potencia regional, una especie de portaviones norteamericano permanente para el control de las principales reservas mundiales de crudo, y para mantener a raya a todos los pueblos árabes. En el tercer aniversario del inicio de la guerra contra Irak, es más necesario salir a calle para:


Exigir la retirada inmediata de las tropas de ocupación imperialistas de Irak
Exigir el fin de la impune represión israelí contra el pueblo palestino
Manifestar la solidaridad con la resistencia iraquí y palestina
Basta ya de advertencias contra Irán
Fuera imperialismo de Oriente Medio

  Lucha Internacionalista nº 69 marzo 2006