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¡Intifada!

 

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  Estado sionista
  Estado sionista. Enclave imperialista
  Estado sionista. Limpieza étnica
  Sharon: tu eres el terrorista
  1993-2002 La cárcel más grande del mundo
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EDITORIAL


Mientras los tanques y excavadoras israelies arrasan las ciudades palestinas, los grandes poderes del planeta (EE.UU., Rusia, la UE y la OTAN) acaban de reunirse en Madrid para pedir a Israel que se retire, aunque con la "comprensión" que hacen de la lucha contra el terrorismo les lleva a dejar en manos de Israel para que decida cuando se va a retirar y cómo, sin que hayan decidido ninguna sanción caso de que desoiga el llamado. La complicidad internacional con la masacre que está comentiendo Sharon en tierras palestinas es innegable, no importa que sea activa como los EE.UU. o por pasiva como la UE.

A estos gobiernos no les preocupan en nada la suerte de los palestinos, lo único que les preocupa es que se forje un poderoso movimiento de masas en sus respectivos países y les cuestione. Y ya se sabe que la guerra de Vietnam la perdieron los EE.UU. por dos factores: en el terreno, por la firme resistencia del pueblo vietnamita, pero a escala internacional y en los EE.UU. por el inmenso movimiento de rechazo a la guerra. En Palestina la Intifada resiste, mientras que empieza a crecer la protesta.

Esta no es una guerra más para el imperialismo. El Estado de Israel es la posición estratégica del imperialismo en el mundo árabe. Podemos hablar de la subordinación de Arabia Saudí o de cualquier otro estado a los planes de EE.UU., pero en todos los casos hablamos de gestores árabes de los intereses de los EE:UU. Pero en Israel no se tratan de gestores sino de la existencia de un Estado directamente imperialista. Ningún estado del mundo tiene una relación tan estrecha con los grandes fiananiceros imperialistas. Por ello hay quien dice que no se sabe si es EE.UU. que manda sobre la política israelí o si es la política israelí la que domina el gobierno de los EE.UU.

Hay quienes aun nos hablan de volver a las negociaciones de paz. La paz de Oslo firmada por Arafat -que ya entonces denunciamos como una trampa- hay que verla con la perspectiva de estos años pasados. El estado de Israel con graves problemas económicos y políticos en cinco años de Intifada decidió darse una tregua y recomponer fuerzas, encontró en la derrota de Irak y la consolidación de la presencia de los EE.UU. en el mundo árabe, el momento para derrotar la insurrección popular palestina. Para ello tuvo que hacer algunas concesiones autonomistas a la dirección palestina.

Pero sólo basta ver lo que hizo Israel en los años de "paz" para saber cuales eran sus pretensiones. Israel no buscó consolidar la paz, al contrario, no paró de consolidar sus posiciones en los supuestos territorios que iba a entregar a los palestinos. El dato determinante es que el número de colonos en Gaza y Cisjordania subió en esos años de 40.000 a 450.000. Estos flujos migratorios se hicieron principalmente con el millón y medio de judíos procedentes de la exURSS. Este flujo permitió reforzar las colonias y sustituir mano de obra palestina hasta entonces imprescindible para la economía israelí y avanzar en la limpieza étnica. Es decir el sionismo no perdió el tiempo.

Por si fuera poco fue el sionismo el que decidió que ya no precisaba los acuerdos de paz y podía pasar a una nueva ofensiva. Sharon ocupa con los 3000 soldados la Explanada de las Mezquitas, provocando la II Intifada. Cae el primer ministro laborista y Sharon gana las elecciones. Pero este resultado no excluye a los laboristas -compañeros de internacional del PSOE- de responsbailidad en la terrible represión que ha azotado el pueblo palestino, puesto que pasan a formar parte del Gobierno Sharon en carteras claves. Sólo faltaba el 11 de setiembre pasado. Sharon supo que llegó su ocasión y se lanzó sobre el territorio palestino.

El papel de Arafat en este proceso ha sido lamentable, actuando a menudo como policía y reprimiendo la lucha del pueblo palestino, pero son sólo los palestinos los que deben decidir quien les representa y hoy por hoy es Arafat el presidente que eligieron. Pero la reflexión debe llegar a la conclusión que es imposible llegar a acuerdos de convivencia con un estado imperialista.

En este trabajo, en parte recopilatorio de trabajo anteriores, pretendemos dar una visión de la historia de Palestina y las claves que permitan ayudar a comprender mejor la situación y llegar a la conclusiuón que es imposible la convivencia en paz con el estado sionista. No hay otra solución que la lucha por una Palestina Laica, democrática y Unificada. Una tierra en la que árabes, critianos y judíos palestinos puedan vivir. Y es por esa estrecha relación entre las altas finanzas del planeta con el estado sionista que esa batalla democrática en defensa del pueblo palestino está estrechamente ligada a la batalla contra el capitalismo y su estado mayor, el capital finanicero internacional, que muy probablemente esta Palestina laica, democrática y unificada o será además socialista o no será.

Antes de proseguir sus nuevas aventuras bélicas, Bush aguarda a que Sharon complete el castigo ejemplar contra el pueblo palestino, que será vivido por todo el mundo árabe como una agresión en propia carne. Así pues la política por parar la ofensiva "antiterrorista" encabezada por los EE.UU. contra los pueblos exige que entre todos convirtamos Palestina en un nuevo Vietnam.


CRONOLOGIA


1914: Estalla la I Guerra Mundial. Gran Bretaña y Francia se reparten la región ocupada por el acuerdo de Sykes-Picot, con la promesa de una futura independencia a cambio del apoyo árabe en el conflicto. Palestina queda bajo control británico.

1917: Declaración Balfour. En una carta enviada al líder del movimiento sionista, Gran Bretaña acepta la futura creación del hogar nacional judío en Palestina.

1919: El primer Congreso Nacional Palestino, celebrado en Jerusalén, rechaza la Declaración Balfour y solicita la independencia para Palestina.

1922: La Sociedad de Naciones firma el acta de mandato de Gran Bretaña sobre Palestina. La administración británica impulsa una nueva ola de inmigración judía y nace una resistencia palestina contra la ocupación.

29 de noviembre de 1947: La Asamblea General de la ONU, a propuesta de Stalin, acuerda la partición de Palestina en un Estado árabe y otro hebreo, con el rechazo de los países árabes.

1948-1949: Primera guerra árabe-israelí. La proclamación del Estado de Israel, el 14 de mayo de 1948, provoca la intervención en la zona de los ejércitos de Egipto, Irak, Líbano, Siria y Jordania. La principal consecuencia es la consolidación del poder israelí en la zona y el éxodo de 600.000 palestinos.

1956: Segunda guerra árabe-israelí o Guerra del Sinaí. La nacionalización del canal de Suez por el presidente egipcio Nasser motiva el ataque de la alianza franco-británica-israelí, que toma el control del canal.

1964: Nace la OLP

1967: Guerra de los Seis Días. Ocupación israelí de la península del Sinaí (Egipto), del resto del territorio palestino (Gaza y Cisjordania) y de los Altos del Golán (Siria).

1973: Guerra del Yom Kipur. Egipto y Siria recuperan una parte del Golán y el Sinaí.

1974: la ONU reconoce a la OLP como representante legítimo de los intereses del pueblo palestino.

1975: Guerra de Líbano. Israel pretende expulsar de Líbano a los palestinos. El conflicto destroza la economía y el ejército del país.

1978: Estados Unidos, Israel y Egipto firman en Washington los acuerdos de Camp David, los que Egipto reconoce al estado de Israel a cambio de la recuperación del Sinaí.

1981: Israel se retira de la península del Sinaí pero inicia la invasión de Líbano, que aloja a la OLP y los campos de refugiados.

1982: Tras la salida de la OLP de Beirut, se producen las matanzas de Sabra y Shatila a manos de la Falange libanesa y el exército israelí encabezado por Sharon.
1986: Yasir Arafat reconoce el derecho a existir del Estado de Israel.

1987: Comienza la Intifada. La población de los territorios ocupados de Gaza, Cisjordania y Jerusalén se levanta, sirviéndose de piedras, contra el ejército israelí.

1988: El Consejo Nacional Palestino proclama el Estado Independiente de Palestina con Yasir Arafat como presidente.

1990: Guerra del Golfo.

1991: Conferencia Internacional de Paz para Oriente Medio, el 30 de octubre en Madrid, en la que participan israelíes y palestinos. Se establecen las bases para las futuras negociaciones.

1993: Firma de los acuerdos de Oslo

1994: Acuerdo de El Cairo para la autonomía de Gaza y Jericó, punto de partida de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Paz Israel-Jordania. El 25 de febrero, el ultraderechista Baruch Goldstein entra en la Tumba de los Patriarcas, en Hebrón, armado con un rifle M-16, y asesina a varias decenas de palestinos mientras rezaban.

1996: Arafat gana las elecciones celebradas en la ANP y Benjamín Netanyahu, del derechista Likud, derrota al laborista Simon Peres en los comicios israelíes.

1997: Netanyahu y Arafat acuerdan la retirada de Hebrón del Ejército israelí.

1998: Cumbre de paz en Wye (Maryland, EE UU) entre Arafat, Netanyahu y Clinton, de la que surge una nueva retirada israelí de Cisjordania, a cambio de frenar la lucha armada.

1999: En mayo, el laborista Ehud Barak es elegido primer ministro. Arafat y Barak firman en Sharm el Shelj (Egipto) la aplicación del plan Wye, que incluye la retirada israelí de un 12% de Cisjordania a cambio de que la OLP proteja la seguridad de Israel.

2000: El Consejo Central Palestino amenaza con la proclamación unilateral del Estado Palestino, pero la UE y EE UU logran retrasar la decisión.24 de mayo de 2000: Barak ordena la retirada de sus tropas del sur de Líbano, cinco semanas antes de lo previsto. El 28 de septiembre estalla la segunda Intifada tras la visita del derechista Ariel Sharon a la Explanada de las Mezquitas. El 9 de diciembre de 2000 Ehud Barak dimite y convoca elecciones anticipadas.

2001: El 6 de febrero el ex general Ariel Sharon, dirigente radical del partido nacionalista Likud, derrota por un amplio margen a Ehud Barak. En el marco de los atentados del 11-S Sharon ocupa Jenín y Jericó. Se inicia una nueva ofensiva en los territorios ocupados. Arafat entrega dirigentes de la Intifada a Israel. Ruptura entre Al Fatah y el FPLP. El 13 de diciembre: Sharon rompe contactos con la Autoridad Nacional Palestina y prohibe a Arafat salir de Ramala.

2002: En febrero Israel ataca objetivos de la ANP por tierra, mar y aire en la mayor ofensiva desde el inicio de la segunda Intifada. El 10 de marzo el ejército israelí lanza un ataque sin precedentes contra los territorios. Tres días más tarde, la ONU apoya el concepto de Estado palestino, y el 28 de marzo se reúne en Beirut la Cumbre de países árabes, a la que Sharon no autoriza a asistir a Arafat.

ESTADO SIONISTA

El término judío alude a los miembros de una étnia humana, mientras el término sionismo hace referencia a la ideología que, partiendo de las ideas religiosas, defiende el Estado de Israel. En Palestina vivían miles de judíos, conviviendo con los palestinos, como ocurre en otros países árabes. No es a los judíos, sino al sionismo -al Estado de Israel- a quien odia el pueblo áabe. Y tres son sus motivos fundamentales:

1. Israel ha sido y sigue siendo un portaviones al servicio de los distintos imperialismos que se han sucedido en Palestina. Por ello lo definimos como un enclave militar imperialista.

2. Su objetivo es la completa aniquilación árabe en las tierras que ocupa: la limpieza étnica que practica, unida a su concepción de "pureza racial y religiosa", hace que lo denominemos nazi-sionista.

3. El Estado de Israel es sólo un punto de partida para su expansión en la zona. Así como el nazismo soñaba con el Imperio Alemán, el sionismo lo hace con el "Gran-Israel".
Diciembre 93. (* )
Publicación monográfica del PST (lvs) y GPOR,
partidos en los que militábamos muchos de los compañeros actualmente en LI.
La referencia a lo largo del dossier será unicamente Dic. 93 (*)


Estado sionista:

Enclave imperialista


La concepción del Estado sionista a partir de establecer el "hogar nacional judío", como núcleo del que partir para construir el Gran Israel, ha llevado al sionismo a ofrecer sus servicios a todos los imperialismos que han controlado la zona. Así lo hicieron con el Imperio turco, el británico, el nazismo alemán... hasta lograr la concreción del actual Estado de Israel al servicio yanqui

Theodor Herzl, padre del sionismo, se dirigía en 1896 al emperador otomano así: "Suponiendo que Su Majestad el Sultán nos entregase Palestina, podríamos a cambio ocuparnos de regularizar las finanzas de Turquía. Formaríamos allí una avanzada de la civilización frente a la barbarie" (1). Su objetivo: el Gran Israel, que definía como el territorio que se extiende desde "el río de Egipto hasta el Eúfrates" (en Irak).
En 1914 los planes se perfilaron más cuando Weizman, presidente entonces de la Organización Sionista Mundial (OSM), ofreció sus servicios a Gran Bretaña: "Podemos afirmar que si Palestina cae en la esfera británica, en 20 o 30 años podríamos tener allí a un millón de judíos o quizás más; desarrollarían el país, le restituirían la civilización y formarían una guardia muy efectiva del Canal de Suez" (2). Los palestinos lucharon junto a las tropas aliadas en la 1ª guerra mundial, contra sus opresores turcos (aliados de los alemanes). La Corona Británica lo aprovechó, prometiendo la independencia de Palestina, a la vez que mantenía conversaciones con la OSM para encontrar "el hogar nacional judío". Cuando en 1917 los británicos ocuparon Palestina, tras cuatro siglos de dominación turca, encontraron, como sus predecesores, la tenaz resistencia palestina. Así rápidamente, hicieron pública la declaración de Balfour en que se afirma que: "El Gobierno de Su Majestad ve favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío, y hará cuanto esté en su mano para facilitar la realización de este objetivo". Con ella, en una Palestina de 700.000 habitantes, de los que sólo 56.000 eran judíos, se iniciaron las expropiaciones de tierras árabes que fueron entregadas a los sionistas -y no a cualquier judío-; se concedieron exenciones al capital sionista en todos los ramos productivos y de servicios, llegando a controlar la mayoría de las empresas palestinas, a la vez que se facilitaba la llegada masiva de judíos que en 1946 eran ya 608.230. Paralelamente, se reprimía brutalmente el levantamiento palestino de 1936-39 con las fuerzas británicas actuando de la mano de los 14.411 sionistas armados de la "Defensa de las Colonias Judías" con un saldo de miles de detenidos, 148 ahorcados, más de 5.000 casas demolidas...
El sionismo tampoco vio un enemigo en el nazismo que asesinaba millones de judíos en los campos de concentración, sino un potencial aliado. Shamir, en aquél entonces dirigente de la Organización Militar Nacional Sionista, y primer ministro a fines de los 80, se dirigió al III Reich por carta el 11/1/41: "La evacuación de las masas judías de Europa es condición para resolver la cuestión judía; pero ésta sólo puede ser posible y completa mediante el asentamiento de esas masas en el hogar del pueblo judío, Palestina, y mediante el establecimiento de un Estado Judío en sus fronteras históricas... La OMN, conocedora de la buena voluntad del Gobierno del Reich alemán y sus autoridades para con las actividades sionistas en Alemania y los planes de emigración sionista, opina que: 1. Puede haber intereses comunes entre el establecimiento de un Orden Nacional en Europa según la concepción alemana, y las auténticas aspiraciones nacionales del pueblo judío encarnadas en la OMN. 2. Sería posible la cooperación entre la nueva Alemania y un Hebraium nacional popular renovado. 3. El establecimiento de un Estado judío histórico sobre bases nacionales y totalitarias, atado por una alianza al Reich alemán, podría ser de interés para el mantenimiento y reforzamiento de una futura posición alemana de poder en el Oriente Próximo. A partir de estas consideraciones, la OMN en Palestina, a condición de que las mencionadas aspiraciones nacionales del movimiento de liberación israelí sean reconocidas por el Reich alemán, se ofrece a participar en la guerra del lado de Alemania" (3).
el Imperio Británico, nopudiendo resistir las luchas de liberación nacional árabes que siguieron a la II Guerra Mundial, delimitó los estados árabes según sus intereses y puso monarquías reaccionarias al frente de los mismos (Arabia Saudí, Kuwait, emiratos del Golfo...).
En la ONU, Stalin se adelantó a Truman, proponiendo la creación del Estado de Israel en palestina. El 29 de noviembre de 1947, por 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones, la ONU tomaba la resolución de dividir Palestina en dos estados: el de Israel, en las tierras fértiles, y el "estado tapón" de Jordania, en las más pobres y desérticas.
El 15/5/48, con la salida de las tropas británicas por el fin de su mandato, entró en vigor la resolución 181 de la ONU, la única refernte a Israel que ha sido cumplida.

Notas
Schoenman, Ralph: "Historia oculta del sionismo". 1988 (edición en inglés Socialist Action, San Francisco; edición en castellano Marxismo y Acción, Barcelona)
1, 2, 3, respectivamente pág. 27 y 28, de la edición castellana.

 

El tío Sam paga y la ONU bendice


El imperialismo propició la creación del Estado de Israel como guardián en la zona frente a las masas árabes. Por eso, además de sus acciones expansionistas, tuvo otras de represalia: en el 56 contra Egipto (que nacionalizó el Canal de Suez), preparando el terreno para los paracaidistas ingleses y franceses; en el 78 bombardeando una central nuclear irakí. Su servicio secreto (Mossad) es el responsable de numerosos secuestros, atentados y asesinatos.
Sus servicios fueron recompensados económica, militar y políticamente.
El incremento de la ayuda yanqui a más de 4.000 millones le ayudó a superar la crisis y las movilizaciones judías en 1984 y recuperarse tras la derrota sufrida en Líbano. Sin la asistencia de EEUU de 3.000 millones $ anuales, no se habría mantenido Israel, ni su liinpieza étnica mediante asentamientos. Esos fondos no van a recortarse ni con las restricciones de Clinton, que ya ha aprobado la concesión de uno extraordinario de 10.000 millones para nuevos asentamientos, particularmente de judíos rusos.
Militarmente,además del armamento directo y los créditos, se concretó cuando los EEUU des- plazaron la VI Flota en la guerra con el Líbano; el despliegue de "cascos azules" tras la retirada de Israel de Beirut; o la Guerra del Golfo.
En lo político, la ONU jamás le ha hecho cumplir sus resoluciones: ni en el 67 con la exigencia de evacuación de los territorios ocupa- dos; ni en el 92, tras la resolución 799 del Consejo de Seguridad, que exigía el regreso "inmediato" de los deportados (aceptó la propuestade Israel de permitir la vuelta a poco más de un centenar). Cuando interesa, las resoluciones son duras e inflexibles (como Irak o Bosnia), cuando no, se obvian.
Desde el 88, con la Intifada en auge, el imperialismo patrocina las "conversaciones de paz" ofre- ciendo "paz por territorios". La ocupación de Kuwait por Irak, aceleró la concreción de la Conferencia de Paz como justificación de los gobiernos árabes ante sus pueblos para participar en el frente contra Irak: el "derecho internacional" y el poder supremo de la ONU, también resolverían el problema palestino. La derrota de Irak, modificó la situación a favor del imperialismo, y con más de medio millón de soldados americanos ocupando la zona, EEUU tenía que sacarse la Conferencia de encima. Pero ya no se necesitaba dar "paz por territorios". La Conferencia de Madrid podía hacerse a la medida de Israel,.mientras atacaba los campos de refugiados del sur del Líbano y seguía expulsando palestinos de sus casas. Shamir la calificó de "positiva, pues evita(ba) la creación de un frente unificado contra Israel". Además favoreció el reconocimiento intemacional de Israel y la división de la resistencia palestina. La culminación del proceso son los actuales acuerdos.
También la burocracia de laURSS estuvo junto a Israel. Así, fue Stalini quien propuso en la ONU la formación del Estado de Israel en el 47. Bajo la presión de la URSS y los gobierno árabes, el Consejo Nacional Palestino de Arafat en el 88, reconoció al Estado de Israel, las resoluciones de la ONU 242 y 338 y, de común acuerdo con el rey de Jordania, proclamar el Estado de Palestina en Gaza y Cisjordainia del que Arafat fue nombrado presidente. El papel de Gorbachov, fue vital por su presión sobre Arafat y Siria antes y durante la misma Conferencia de Madrid, y por su autorización a la salida masiva de judíos de la URSS, la fuerza de chioque que precisaba Shamir para enfrentar a los palestiinos: un cuarto de millón en el 90, y otros dos millones en los siguientes dos años.
Diciembre 93 (*)

 

Los pinches del cocinero yanki


El imperialismo español forma parte del coro de países que respaldan al Estado sionista y, apoyándose en el Acuerdo -Gaza y Jericó primero), tratan de acallar la Intifada.
Los intereses españoles en los países árabes retrasaron el reconocimiento del Estado de Israel, pero la Monarquía acabó haciéndolo bajo el Gobierno del PSOE. Desde entonces el papel jugado en la zona a las órdenes de los EEUU ha ido en aumento:
* Durante la Guerra del Golfo, ofreciendo las bases españolas para el apoyo logístico a los bombarderos y transportes militares que participaron en la masacre iraquí. Y con intensas gestiones diplomáticas en el Magreb para apoyar la política pro-imperialista de los Gobiernos de la zona acosados por la presión creciente de las movilizaciones. Tenía además un interés propio por la extensión que tomaba la movilización árabe en Ceuta y Melilla.
* Siguió la celebración en Madrid de la Conferencia de Paz, donde Israel no ofrecía nada, sólo ganar tiempo para proseguir su limpieza étnica. En cam-bio, supuso inter-nacionalmente un espaldarazo al Estado sionis-ta, con la Mo-narquía espa-ñola como anfitrión.
* Ante las deportaciones, el flamante sillón que el Estado español ocupa en el Consejo de Seguridad de la ONU, sirvió pri-mero para votar el unánime retorno de los de-portados, y días después, para re-troceder y aceptar la decisión israelí. F. González reconoció cínicamente que la ONU tiene "dos raseros".
* Económicamente, por las inversiones de la banca española en los territorios, con Mario Conde a la cabeza.
* -En el 93- con la visita del rey Juan Carlos tras la firma de los Acuerdos (Gaza y Jericó primero), dándoles apoyo. Los medios de comunicación elogiaron en su día su "talante democrático" porque afirmó: "Garantizar a todos los pueblos de la región el pleno ejercicio de sus derechos y libertades fundamentales, incluído el derecho a la autodeter-minación del pueblo palestino". el colmo de la demagogia en favor de los intereses impe-rialistas le llevaron a defender: "El derecho de todos los estados a la existencia dentro de las fronteras seguras y reconocidas internacio-nalmente".(...) Ten-drían que reconocer, como mínimo, que este rey no es profeta en su tierra, ni en el Estado español, ni en Europa.
Diciembre 93. (*)


Juan Carlos I, maestro del Likud


El Rey, en el 93, en su discurso -en Israel- habló de convivencia y derecho a la autodeterminación. Una de las respuestas a tan noble saludo fue, nada menos que la de Benjamín Netaniahu, líder del Likud (partido derechista israelí ferviente impulsor de la limpieza étnica palestina), agradeciendo al rey sus lecciones en esta visita a Israel.
Netaniahu admiró la tenacidad de los españoles en la Reconquista, por recuperar su "patria" usurpada por los árabes (La Vanguardia, 10/11/93). pero además, se consideró un aprendiz en lo que a autonomías y cárceles de pueblos se refiere, al señalar al Monarca que "la experiencia española demuestra que es posible resolver conflictos de minorías nacionales sin establecer estados independientes, sino creando zonas autonómicas" (El País, 11/11/93). El Likud le recordó a Juan Carlos que la monarquía española ha enseñado a ahogar el derecho de autodeterminación de los pueblos y a echar a los árabes al mar. Donde las dan las toman, y callar es bueno, incluso para los monarcas.
Diciembre 93. (*)

Estado sionista
Limpieza étnica


Ya en1940, Weitz, jefe del Departamento de Colonización de la Agencia Judía, había completado el panorama del sionismo de lo que debía ser el "hogar nacional judío": "Entre nosotros tiene que estar claro que no caben dos pueblos en este país. No conseguiremos nuestro objetivo si los árabes permanecen en este pequeño país. No hay otra manera que trasladar a los árabes de aquí a países vecinos. A todos ellos, no hay que dejar ni una aldea, ni una tribu" (1)
Cuando entró en vigor la resolución 181 de la ONU, en el 48, se inicia también la aplicación de los objetivos planteados por Weitz. Las expulsiones, sólo en el primer año, afectan a 780.000 palestinos. Se suceden las matanzas y se promulga la "ley de las propiedades ausentes" (1950) según la cual se expropia a los palestinos asesinados, huidos o expulsados. Entre el 48 y el 88, son destruidas 385 aldeas palestinas de las 475 existentes, se confiscan las fuentes de agua, se asfixia la economía local... a la par que tras los blindados y las excavadoras, avanzan los asentamientos judíos que acaparan el 90% de la tierra fértil para acomodar a los judíos que siguen llegando (200.000 en el 90, 400.000 más en el 91...).
La limpieza étnica, es además sangrienta: Sabra y Chatila a manos de Sharon en el 82; matanza de las mezquitas y bombardeo del campo de refugiados de Rachidiye para expulsar 150.000 palestinos más en el 90; más de 1000 muertos durante la I Intifada; torturas, aislamiento y hambre en las prisiones por las que -antes de iniciarse esta II Intifada- habían pasado 300.000 palestinos de un total de 2 millones, los deportados en el 92...
A partir del 93, con la supuesta autonomía, Arafat aceptaba las actuales zonas-prisión, similares a los batustanes sudafricanos durante el apartheid para retener a los negros. Con la diferencia de que el batustán sudafricano sirve a los blancos para sobre-explotar la mano de obra negra, en tanto que para el sionismo sólo ocupó ese papel transicionalmente, pues en realidad era un paso para expulsarlos y seguir sustituyendo la mano de obra palestina por otra judía que continua llegando a Israel, en un proyecto acabado de pureza étnica y religiosa. Si con el acuerdo se desahuciaba definitivamente a los 4 millones de palestinos que vivían en el exterior, con los del interior se iniciaba otro suplicio.
Encerrados, fácilmente bloqueables,... víctimas enjauladas (como se ha demostrado en este último período), la limpieza étnica toma proporciones desorbitadas mostrando, una vez más, como el hocausto judío fue utilizado por el sionismo para preparar el holocausto palestino.
LI 27. Marzo 02

Notas
Schoenman, Ralph: "Historia oculta del sionismo". 1988 (edición en inglés Socialist Action, San Francisco; edición en castellano Marxismo y Acción, Barcelona)
1pág. 60 de la edición castellana.

La diáspora palestina

Según datos del año 1987, 4.500.000 palestinos viven dispersos y sin tierra.
1.830.000 viven en Palestina: 550.000 en el interior de Israel; 830.000 en Cisjordania y 450.000 en la franja de Gaza.
De los casi 3.000.000 restantes, 1.000.000 están en Jordania; 350.000 en el Líbano; 300.000 en Kuwait; 220.000 en Siria, Arabia Saudí y otros estados árabes. Una de las colonias más numerosas de Occidente es la de Estados Unidos, donde viven alrededor de 100.000 palestiinos.
Diciembre 93. (*)

En el 19º aniversario de la masacre de Sabra y Chatila
¡Sharon: tu eres el terrorista!


En octubre del 2001 publicamos este artículo recordando las masacres de Sabra y Chatila, con motivo de la gira que Mahmud Yunis y Sanaa Al Hussein, refugiados palestinos, realizaron por el Estado Español para presentar la querella interpuesta en los tribunales belgas contra Ariel Sharon (actual primer ministro de Israel) y Amos Yaron (actual alto cargo del Ministerio de Defensa del Estado de Israel) por genocidio, crímenes contra la humanidad y de guerra realizados en los campos de refugiados palestinos de Sabra i Chatila, en el Líbano. Mientras la Comunidad Internacional, con el Estado de Israel en primera fila, abría su cruzada "antiterrorista", mientras continuaban realizándose manifestaciones de protesta en Palestina y por todo el mundo para conmemorar los hechos que tuvieron lugar en Beirut del 16 al 21 de septiembre de 1982.


¿Qué pasó en Sabra y Chatila?
"El 6 de junio de 1982 Israel invadió Líbano utilizando como excusa la tentativa de asesinato de su embajador en Londres dos días antes. En realidad, la invasión de Líbano (bautizada Paz para Galilea) había sido preparada con mucha antelación por el gobierno israelí, que inicialmente tenía previsto penetrar y ocupar una franja de 40 kilómetros a fin de desalojar a la resistencia libanesa y palestina de la frontera norte de Israel. La agresión fue dirigida por el ministro de Defensa Ariel Sharon, actual primer ministro de Israel, quien decidió proseguir su avance hasta la capital, Beirut, ciudad a la que sometió a un cruel asedio a partir del 18 de junio, ocasionando 18.000 muertos y 30.000 heridos, en su mayoría civiles. Tras dos meses de combates y asedio, el mediador norteamericano Philip Habib logra el compromiso de la OLP de desalojar Beirut-Oeste a cambio de garantizar la protección internacional para la población palestina de los campos de refugiados situados en la periferia sur de la ciudad, los de Sabra y Chatila. Los combatientes palestinos abandonan la capital libanesa el 1 de septiembre, y el 10 de septiembre lo hace la fuerza multinacional desplegada. Tras el asesinato -nunca esclarecido- el día 15 del recién elegido nuevo presidente libanés Bachir Gemayel (dirigente del Partido Kataeb o Falange, formación de la extrema derecha maronita aliada de Israel), el ejército israelí ocupa Beirut-Oeste en contra de lo pactado con EEUU. Previamente, Ariel Sharon había anunciado que aún quedaban en los campos de Sabra y Chatila "dos mil terroristas [palestinos]" y había acordado con Gemayel, tres días antes de su asesinato, que las milicias del Partido Kataeb (las llamadas Fuerzas Libanesas), bien conocidas por su odio y brutalidad hacia los palestinos, entrarían en los campamentos palestinos para "limpiarlos", asistidas por el ejército israelí, que previamente procede a bombardearlos intensivamente. Del 16 al 18 de septiembre, mientras el ejército israelí ilumina día y noche los campamentos con potentes reflectores, impide la huida de sus residentes y presta sus excavadoras para enterrar a los masacrados o demoler las viviendas, los falangistas torturan, violan y matan a una cifra de civiles palestinos y libaneses que puede alcanzar los 3.500" (extracto de la CSCA).
Ante el escándalo que produce la evidencia del genocidio de Sabra y Chatila el gobierno del Estado de Israel, presidido por Menahem Begin, se ve obligado a constituir una comisión para investigar la masacre, la Comisión Kahaan, que, a su vez, tiene que reconocer que "Debe achacarse al ministro de Defensa [Ariel Sharon] la responsabilidad por haber desestimado el peligro de actos de venganza y derramamiento de sangre de parte de las Falanges contra la población de los campamentos de refugiados, y por haber fracasado en tomar en cuenta este riesgo cuando decidió hacer efectivo este ingreso. Además, debe imputársele responsabilidad por no haber ordenado las medidas apropiadas para evitar o reducir el peligro de masacre, como condición previa al ingreso de las Falanges a los campamentos". A pesar de que en ningún caso reconoce que la responsabilidad de Sharon y del gobierno no es por imprudencia sino por haberla producido, la presión obliga en aquel momento al Estado de Israel a hacer que Ariel Sharon dimita.

Casi veinte años después,
Sin embargo, no hay más remedio que constatar que el terror y la violencia sistemática ejercida contra el pueblo palestino no ha cesado ni un momento. Hoy, Ariel Sharon, el asesino de Sabra y Chatila, -que tiene como último mérito la provocación de la Explanada de las Mezquitas, que un año atrás derramaba la última gota que hizo estallar, a pesar de los esfuerzos "pacificadores" de Arafat, la segunda Intifada- preside el gobierno de Israel, no el de la facción extremista de la derecha del Likud, sino de un gobierno de concentración con los laboristas y con el vergonzosamente Nobel de la Paz Simón Pérez como ministro de asuntos exteriores. Toda un lección para los que defienden las "negociaciones de paz" para solucionar el "conflicto palestino" patrocinadas por una Comunidad Internacional -con EEUU a la cabeza- igualmente responsable del genocidio. Sólo hay un camino posible, que marca la lucha heroica del pueblo palestino, el derrocamiento del Estado de Israel, y la edificación de una Palestina laica y democrática.
Lucha internacionalista 22, octubre 2001


1993-2002
La cárcel más grande del mundo


Según el periodista palestino Shriteh, la franja de Gaza es "la cárcel más grande del mundo" (La Vanguardia, 13-9-93), una tierra encajonada entre el desierto y el mar. Con menos de 400 Km2 y 850.000 habitantes, tiene la mayor densidad de población del mundo: más de 2.000 palestinos por Km2. El 72% de esos habitantes son palestinos refugiados que se instalaron en campos.
Gaza depende económicamente de Israel. Más de 80.000 palestinos salían cada día para ir a trabajar en Israel. Si a los escasos recursos para alimentar tanta población, se añade que la mitad del territorio está confiscado por el gobierno israelí y el 35% está entregado a los colonos judíos, se llega a comprender la miseria en la que malviven estos cientos de miles de palestinos. En marzo, cuando el gobierno israelí
Diciembre 93. (*)

Mano de obra barata

En marzo del 93, con motivo de las protestas contra las deportaciones, el Gobierno israelí procedió una vez más al cierre de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, impidiendo a los palestiiios acudir a su trabajo. La medida no era simplemente represiva, sino que, tal y como explicó Rabin en el Parlamento: "La separación entre Israel y los palestinos es vital, tanto para aumentar la seguridad personal, como para volver a transformar a los israelíes en un pueblo que trabaja en todo tipo de actividades. Ha llegado el momento en que el albañil sea israelí, y que el israelí trabaje su tierra. 70.000, de los 120.000 trabajadores de la construcción, son palestinos de los territorios" (La Vanguardia, 9-4-93).
En consecuencia, las autoridades militares procedieron a la detención no sólo de los palestinos que intentaban ir a tribajar, sino también de los empresarios israelíes que los contrataban. Ya Rabin había dicho: "Nuestro problema no son los palestinos sino los empleadores israelíes" (La Vanguardia, 1-4-93)
Esta imposición de pureza étnica la expresan los obreros palestinos de Jericó cuando dicen: "Nosotros éramos pagados con 35 shekels (1shekel = 57 pesetas) por una jornada de 12 horas. Antes mismo de la guerra del Golfo, los soviéticos pedían un salario de 60 shekels por una jonada de 8 horas. Cuando amenazamos con hacer huelga para obtener el mismo trato, el patrón nos despidió. Inmediatamente fuimos reemplazados por rusos. (...) Tuvimos que buscar trabajo en los campos, donde uno se hace explotar por un salario de 15 a 20 shekels." (Le Monde Diploimatique, agosto 1993)
Diciembre 93. (*)


2002
Marcha atrás en los tatuajes

El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, el general Shaul Mofaz, ordenó ayer dejar de marcar números en la frente o los antebrazos de los cientos de palestinos que sus tropas arrestaron. Mofaz dio la orden después de que Tomi Lapid, diputado israelí superviviente del Holocausto, le expusiera el "paralelismo espeluznante" que existe con los tatuajes que grababan los nazis a los judíos en los campos de concentración. "Debemos ser sumamente sensibles en este tema", increpó Lapid a un Mofaz que aseguraba que se trató de decisiones tomadas por oficiales sobre el terreno.
El Periódico Catalunya,
13/3/02

Estado sionista: Hacia el Gran Israel


El enclave israelí, creado artificialmente por el imperialismo por medio del despojo, tenía por objetivo el impedir la unidad del mundo árabe y debilitarlo. En ese plan se incluía destruir la integridad del pueblo palestino que, desde hacía más de un siglo, era uno de los focos del nacionalismo árabe y una de las regiones de más alto nivel cultural (en Kuwait y otros países, gran parte del personal cualificado son emigrantes palestinos).
Además Israel sólo podía subsistir como sociedad militarizada y racista, apta para cualquier propósito bélico del imperialismo. Desde su fundación ha intervenido en cinco guerras contra los árabes, innumerables bombardeos, masacres y acciones comandos.
En 1967, las tropas de Dayán atacaron por sorpresa los países árabes, y en 6 días ocuparon Cisjordania, Gaza, la zona árabe de Jerusalén, toda la península del Sinaí hasta el Canal de Suez y el macizo sirio de Al-Qunaytira (Altos del Golán). Tras la victoria militar, se negó a evacuar los territorios, e ignorando la condena de la ONU, consideró "integrados" al Estado judío, los territorios de Cisjordania, Gaza, Jerusalén y los Altos del Golán; aunque mantiene un estado jurídico de ocupación para evitar que los palestinos puedan ser considerados ciudadanos del Estado de Israel, negándoles así todo derecho político.
En el 73, los estados árabes desencadenaron una ofensiva general para intentar recuperar todos estos territorios, pero con los acuerdos de Camp David en 1978, Egipto reconoce la existencia del estado de Israel a cambio del Sinaí.
Con este acuerdo, podía extenderse por el norte y ocupar la parte sur de Líbano destruyendo la base de operaciones de la OLP en 1982. Tres años después sufriría su primera derrota militar a manos del pueblo libanés insurrecto.
La derrota de lrak- en la guerra del Golfo en 1991, favoreció la consolidación militar de Israel como única potencia en la zona, acercándose al objetivo del Gran-Israel, definido por el padre del sionismo, Theodor Herzl, como el territorio que se extiende desde "el río de Egipto hasta el Eúfrates"(en Irak).
Diciembre 93. (*)

 

1993: "La colonización permanente"


En los territorios ocupados, la batalla de los tanques la completan las excavadoras, tras las que entran los colonos creando los asentamientos.
Ante los acuerdos de paz del 93, alertamos que el sionismo sólo quería ganar tiempo para proseguir su expansión colonizadora.
Reproducimos lo que escribimos entonces y lo que hoy dice el israelí Gideon Levy sobre el peso de los colonos que imposibilitan ninguna frontera, incluso desde su perspectiva de la seguridad israelí.


Cisjordania (excepto Jericó) quedó fuera del Acuerdo "Gaza y Jericó primero". En sus 5.300 Km2 viven 1.100.000 palestinos y 110.000 colonos israelíes. Más del 65% de la tierra (unos 3.000 Km2) está expropiada y entregada gratuitamente a los colonos. Además el gobierno facilita préstamos sin interés para poner en marcha los asentamientos.
Observando el mapa de los asentamientos, se comprueba que son muy numerosos en el valle del Jordán. En primer lugar porque son tierras regadas y fértiles, de esa zona obtiene Israel buena parte del agua que precisa. En segundo porque son un cinturón de aislamiento de las tierras palestinas que quedan en el interior en forma de bolsas.
Los planes del gobierno son los de seguir instalando a razón de 25.000 colonos al año en Cisjordania por lo que necesitaba con urgencia un préstamo de 10.000 millones $ de los EEUU. Clinton, que ya no habla de "territorios ocupados" sino de "territorios disputados", ya ha dado su aprobación.
Es parecida la situación de Jerusalén. Rabin ya lo había sentenciado: "Nuestra posición es clara. Jerusalén está unida y es la capital de Israel y de los judíos para siempre (...). Arafat puede irse quitando de la cabeza eso de que un día la bandera palestina ondeará en Israel".
El diario palestino Al Fajr del 26 de julio, explica cómo lo están haciendo: "Los israelíes tratan de ganar tiempo aplicando la política de los hechos consumados. Basta con pasear por Jerusalén Este para comprobar la rapidez con la que se están llevando a cabo los nuevos planes de urbanismo, el programa de colonización judía del sector oriental. Hoy día, los 150.000 palestinos de la ciudad se han convertido en minoría. La construcción de la autopista de circunvalación, que divide los barrios árabes, frenará la expansión demográfica. Dentro de unos años los palestinos representarán un escaso 25% de la población de Jerusalén".
Diciembre 93. (*)


La cuestión del agua


Desde 1967 el agua de los territorios ocupados se encuentra bajo control militar israelí y la población árabe se ve privada de abrir nuevos pozos, mientras que los colonos disponen de agua sin restricciones. Según el Banco Mundial, el 90% del agua de Cisjordania se utiliza en provecho de Israel, mientras que los palestinos sólo disponen del 10 % restante. Israel consume 375 m3 de agua por habitante y año, mientras en Gaza y Cisjordania se llega sólo a 115.
Los recursos de agua de los palestinos se encuentran en los niveles más bajos del planeta y resultan totalmente insuficientes para la agricultura. Israel tiene uno de los porcentajes más elevados de agricultura de regadío (entorno al 50% de su superficie cultivable), y ésta sólo representa menos del 2 % de su economía. El sector agrícola palestino representa el 15 % del PIB (en 1983 representaba casi el 50%) y ocupa el 20% de la población activa. Pero sólo el 6% de tierras cultivables están irrigadas, y se destina a la agricultura el 70% del agua disponible.
La situación más crítica se da en Gaza -el territorio más poblado del planeta, con una densidad de población de 2000 habitantes por km2) donde el nivel de salinidad y un sistema deficiente de evacuación del agua afectan la potabilidad. En 1996 un informe del Banco Mundial señalaba que, desde el punto de vista del agua, la situación de Gaza "era más preocupante que en ningún otro lugar del mundo".
2002. El peso de los colonos

(...) Todo empezó en Hebrón la víspera del Pascua judía de 1968. El rabino Moshe Levinger alquiló algunas habitaciones en el Park Hotel, (...) con el objetivo de celebrar la "seder" con unos 100 jóvenes religiosos. "Unos 50 jóvenes quieren establecerse en Hebrón (...) Levinger y sus seguidores se negaron osadamente a obedecer la orden del gobernador militar israelí de la ciudad, que las prohibió hacerlo. Dos semanas más tarde, el 23 de abril, Levinger ya abrió un hotel -donde vivieron 15 familias israelíes- un jardín de infancia, un aula de primera elemental y una "yeshiva". Un mes más tarde, el 19 de mayo, el proceso de claudicación del gobierno laborista de coalición alcanzó un nuevo pico cuando trasladó al grupo al edificio donde había estado la sede del regimiento militar (...) "Igual que nadie me echará del kibutz Ginossar, nadie desterrará a los judíos de Hebrón", declaró el ministro Yigal Allon. Dos años después el gobierno aprobó la creación de un "barrio hebreo" en Hebrón y encargó un plan general para una "ciudad alta" en Hebrón, que se convirtió en el asentamiento urbano de Kiryat Arba. Todo el resto es historia, hecha de dolor y luto.
La aventura de los colonos tuvo origen hace 34 años (...). Este gran éxito del Sionismo ha conseguido hasta ahora su principal objetivo histórico: obstaculizar toda posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz con los palestinos. Hoy los 200.000 colonos son el mayor obstáculo para un acuerdo, y también son el obstáculo para lograr la seguridad en Israel. (...).No hace falta mucha imaginación para entender como sería más fácil llegar hoy a un acuerdo si no hubiera asentamientos (...) porque hacen imposible la separación.(...) Nadie lo ha ignorado más que Ehud Barak, ya que su gobierno ha realizado 6.045 nuevas construcciones en los asentamientos, cifra récord desde los tiempos del gobierno de Yitzhak Shamir, (...)
El comportamiento violento, autoritario y provocador de algunos de los colonos y la injusta división de los recursos naturales y los derechos -que los colonos gozan mientras les son negados a los palestinos- han aumentado más los justos sentimientos de amargura y odio de parte de los palestinos (...) Unidos a ellos como estamos, en tanto que su celebración sea arruinada también lo será la nuestra.
GIDEON LEVY. Marzo 02
(Haaretz)

INTIFADA


1987. I Intifada


El 9 de noviembre de 1987, un vehículo militar atropellaba a un transporte de trabajadores palestitios y morían 4 de ellos. El entierro se transformó en una gran marcha de protesta hacia un campo militar israelí. Las tropas dispararon contra la multitud y mataron a cuatro personas. En toda la franja de Gaza se levantaron barricadas y se desató una lluvia de piedras y cócteles molotov.
Comenzó el gran levantamiento de la Intifada:
"Con cólera, con odio, con auténtica fiereza, miles de adolescentes tiraban piedras contra los ocupantes israelíes, sin retroceder ante el fuego graneado que les recibía. Era algo más que una agitación popular... Era el principio de una revuelta popular". Así describía el corresponsal del Jerusalem Post, Hirsh Goodman, el levantamiento de la juventud palestina de Cisjordania y Gaza a mediados de diciembre.
Goodnian escribía estas observaciones en vísperas de la huelga general a que se lanzaron el 21 de diciembre todas las comunidades palestinas bajo dominación israelí. El diario israelí Ha'aretz describió esta huelga como "una advertencia más grave aún que los motines sangrientos de las últimas dos semanas" (Schoenman, R. "Historia oculta del sionismo, 1988. Prefacio).
Isaac Rabin (siendo Ministro de Defensa) ordena romper los huesos de las manos de los manifestantes palestinos detenidos.
Fue un cambio cualitativo en la lucha palestina contra el Estado Sionista. Por primera vez esta lucha tomaba un carácter insurreccional y de masas, unificando a todos los palestinos, en Gaza y Cisjordania, Jerusalén y dentro del Estado de Israel. Nació con ella, su dirección, la Dirección Unificada. Los años de desmoralización que siguieron a la última gran derrota palestina en Beirut, hicieron perder toda esperanza de que, por la vía de enfrentamientos de milicias desde los campamentos de refugiados del exterior -que era la política de Arafat y la OLP-, se pudiera llegar a alguna parte.
La Intifada, a lo largo de estos años, ha aumentado enormemente el coste israelí por mantener el control de los territorios ocupados. Explica Emmanuel Sivan: "Lo que sí cambió en la esfera militar es el alto precio exigido por el control contínuo de los territorios en soldados y civiles muertos y heridos, en la mayor necesidad de servicios de reserva y un servicio de naturaleza especialmente complicada en las tensiones entre el ejército y el poder judicial, en el descenso de la moral de las tropas. Por no hablar de los mayores gastos financieros que se calcula alcanzan, en el caso de los gastos suplementarios directos del Ejército, los 500 millones de pesetas (cifra que no refleja los gastos de la policía israelí en Jerusalén Este),o del posible descenso de la capacidad del Ejército para luchar en una guerra convencional " Por ello, en 1989 el ejército israelí, tuvo que abandonar un 25% de los territorios octipados y así algunos pueblos de Cisjordania ganaron su independencia y empezaron a organizarse. Constituyeron comités de ciudadanos que distribuían alimentos y regulaban la educación, la justicia (resolviendo disputas locales) y la salud. También se crearon comités de "vigilancia" para observar al ejército israelí. Estos comítés constituyeron un gobierno local informal que presidía una mini-república.Cabe añadir que la Intifada consiguió arrancar movimientos de solidaridad entre judíos de Israel y ha tenido repercusiones importantes a escala internacional.
La Intifada ha repercutido en sectores económicos, reduciéndose la recaudación tributaria de los palestinos, cayendo el número de días trabajados por motivo de las huelgas (el 50% de los obreros de la construcción son palestinos), se ha reducido la compra de productos fabricados en Israel (bajó en un 30% el aiio pasado) que son sustituidos por productos directamente fabricados por palestinos. Abu Issam, residnte del ptieblo Kfar Ain, lo explica así: "La Intifada ha provocado los mayores cambios en nuestra forma de vida. Antes vivíamos de los productos israelíes; ahora somos más autosuficientes. Hemos vuelto a la tierra".
Pero han habido otros cambios en la resistencia, como el endureciniiento y la radicalización en los métodos de lucha. Los incidentes violentos fueron 100 el año 1987, y pasaron a ser 500 al año siguiente; los ataques no sólo fueron con piedras o incendio de neumáticos, sino que hay que sumarles las granadas y los rifles automáticos robados al ejército; aumentando los ataques con tra judíos y sus propiedades.
Así se convirtió en una pesadilla para el Gobierno israelí. Debía liquidarla a toda costa, aunque fuera -llegado el caso- con alguna concesión autonómica que le permitiera ganar tiempo y reducir el coste de la ocupación. Tras la Guerra del Golfo, el sionismo intentó aprovechar la desmoralización que la derrota iraquí -a manos del imperialismo norteamericano- introdujo en los palestinos. Y lo concretó con la Conferencia de Paz de Madrid, que dividió a los palestinos. De un lado, la Intifada, que había sorprendido a la vieja dirección palestina tanto como al imperialismo, había estallado conducida por una nueva generación de jóvenes luchadores que repudiaban y amenazaban con desplazar a sus viejos dirigentes. Del otro lado, Arafat y demás dirigentes de la OLP "cinco estrellas" (como llaman los palestinos a los que viven como diplomáticos), dispuestos a pactar, estaba lejos de controlar y dirigir la rebelión.
Pero cuando el imperialisnio y el sionismo pensaban haberla liquidado, en 1992, sectores de la OLP, Hamas y la Yihad convocaron huelga de hambre de los presos palestinos en las 15 cárceles israelíes, y una huelga general en los territorios ocupados el 27 de noviembre -día nacional palestino-. Ambas convocatorias fueron un éxito e iban dirigidas contra las negociaciones de Yasser Arafat.
La represión sionista fue salvaje y acabó deportando a 415 activistas palestinos. La respuesta fue rotunda.
Sin embargo, a pesar de que la firma acuerdos profundizó la división en la Intifada y ésta tuvo un retroceso, su reactivación actual dificulta que se concreten dichos acuerdos. Se mantienen las huelgas mensuales cada 9 y 17 coincidiendo con el inicio de la Intifad fecha de las deportaciones.¡La Intifada continúa!
Diciembre 93. (*)

2000. II Intifada


A los once día de iniciada la II Intifada publicamos el primer análisis y compromiso solidario con ella. Desde esa fecha hemos ido haciendo el seguimiento en nuestro periódico Lucha Internacionalista, complementado con declaraciones con las que hemos participado en cuanta movilización de apoyo ha habido y con Correos Internacionales sobre el tema.
No queremos se pierda ni la inmediatez ni el sentimiento que ha impregnado a muchos de ellos. Por eso, de este último período, os extractamos los artículos que sintetizan los dos últimos años.


Más de un centenar de muertos y miles de heridos son el balance de once días de represión del ejército y la policía israelita contra los manifestantes palestinos. El orígen inmediato del conflicto hay que buscarlo en la visita el pasado 28 de septiembre del ex-ministro de Defensa Ariel Sharon con 3.000 soldados israelitas ocupando la Explanada de las Mezquitas de Jerusalen, un lugar sagrado para los musulmanes. ¿Qué sentido tenía aquella ocupación? Las consecuencias totalmente previsibles no dejan otra hipótesis que la de que se tratara de una provocación fríamente meditada para justificar una escalada represiva. Recordemos que hace poco la retirada unilateral israelita del sur del Líbano, provocó protestas del sector duro del ejército y del Likud, que reconocían -como era evidente- que la retirada era una derrota del ejército israelita. Hoy con el primer ministro laborista Barak en minoria en el Parlamento, una escalada de confrontación puede favorecer las aspiraciones del Likud, el partido de Sharon, contrarios a los procesos de negociaciones con los palestinos.

La protesta palestina no se ha limitado a Gaza y Cisjordania como otras veces, sino que se ha extendido a los palestinos que viven en territorio oficial del Estado de Israel, que declararon la huelga general y se produjeron choques con muertos en la zona de Galilea. La recuperación del espíritu de la Intifada y de las movilizaciones para hacer frente al ejército, policía y colonos israelitas dominan la situación.
(...)
El deterioro en estos años de la dirección de Arafat ha continuado siendo considerable. Se han levantado acusaciones de despotismo, de corrupción, ... i y lo que es más importante ... no llegaban nunca los compromisos de retirada de las tropas israelitas ni la liberación de los presos. Las promesas de un Estado palestino se han ido desvaneciendo bajo la realidad de la represión cotidiana y la política de hechos consumados del Gobierno de turno, que continuaba derruyendo viviendas palestinas y permitiendo la expansión de los asentamientos de colonos. La situación a principios del verano era insostenible. La retirada militar del sur del Líbano había abierto una rendija de luz del ya no invencible ejército israelita: era su primera derrota. Con este trasfondo, Arafat anunció la proclamación unilateral del 13 de septiembre del Estado Palestino. El Gobierno israelita constestó que si lo hacía declararía estos territorios como definitivamente integrados a Iho feia declararia aquests territoris com definitivament integrados a Israel. EUA intervino y presionó para empezar conversaciones que evitaran el choque inevitable. Escollos como la situación de la parte oriental de Jerusalen, entre otros, fueron insalvables. Pero, en el último momento las presiones norteamericanas consiguiron aplazar sine die la proclamación del Estado Palestino en una sesión del Consejo Nacional Palestino, en el cual se levantaron muchas voces en contra. Se apagaba así aquella pequeña aunque insuficiente luz de esperanza por deshacerse -aunque fuera parcialmente- de la ocupación israelita. Sólo faltaba la chispa. Sharon hizo estallar la situación.

Barak ha amenazado que si no se para de inmediato la revuelta utilizará "todos los medios del ejército" para imponer el orden. Hay que constatar que ya ha hecho uso de los cazas, mísiles, tanques, ... ¿Qué más puede hacer que los miles de heridos y cientos de muertos armados básicamente con piedras? ¿Una operación de exterminio, como la que vivieron los territorios palestinos que fueron entregados para la creación del Estado de Israel al acabar la II Guerra Mundial? ¿Se refiere Barak a operaciones como aquellas que arrasaban centenares de pueblos enteros, con masacres brutales que pretendían aterrorizar a la gente para que se fuera? ...

Hay que denunciar la complicidad en todo este asunto, de las potencias occidentales, y de los EUA en primer lugar, que financia anualment y arma al Estado de Israel (...)
La última resolución del Consejo de Seguridad, que ligeramente llamaba a mesurar la represión israelita, pero que no fue votada por los EUA, (...)
És imposible llegar a un pacto de convivencia con el reconocimiento mutuo como el que firmó Arafat con el Estado de Israel, porque va contra la esencia misma de su carácter sionista. No hay otra salida democrática para la zona, por difícil y lejana que pueda verse hoy, que no pase por la eliminación del Estado sionista, por la reunificación del actual Israel, Gaza y Cisjordania -como mínimo- en un Estado Palestino laico y democrático, en el que tenga cabida todo el que en él quiera vivir, sin connotaciones raciales ni religiosas, que permita la vuelta de los refugiados de la diáspora.

Pero ante la brutal represión y la amenaza de otra más fuerte aún no podemos quedar con los brazos cruzados. Hay que exigir movilizaciones en todas partes en apoyo a los palestinos, por el fin de toda represión, por la exigencia de la retirada incondicional del ejército israelí de los territorios de Gaza, Cisjordania y Jerusalén oriental, por la libertad inmediata de los encarcelados. Porque la ofensiva israelí también se para en el resto del mundo, con la movilización de partidos y sindicatos, exigiendo un boicot a los barcos israelís que transporten productos comerciales, un boicot a los productos israeltias,... hay muchos mecanismos de los cuales está llena la historia del movimiento obrero y el internacionalismo. Callar ante esta situación supone una cierta complicidad con las atrocidades.

Extractos declaración publicada en el LI 13. Octubre 2000

Terrorismo de estado

Octubre 2000
Balas dumdum contra árabes en Israel

(...) Árabes en Israel comenzaron a protestar en solidariedad con la rabia palestina por causa de las muertes en Al-Aqsa, pero esta furia se combinó con una profunda frustración con su status como ciudadanos israelitas de segunda clase. (...) Después de pocas horas del inicio de la protesta, las fuerzas Israelitas ya estaban usando gas lacrimógeno y balas de goma para dispersar a los manifestantes. En el segundo día, el ejército estaba disparando munición real, las internacionalmente condenadas balas 'dundum'. Estas balas penetran en la piel y se fragmentan, rompiendo órganos y la carne en cuanto penetran en el cuerpo. Las heridas fueron ampliamente localizadas en la parte superior del cuerpo y en el cuello, revelando una clara intención de matar.(...)

Traición
La comunidad árabe apoyó a Barak en su campaña electoral contra Netanyahu. El conquistó el apoyo árabe al prometer retomar el proceso de paz que había quedado en un punto muerto con el Likud en el gobierno. Pero ya bajo Barak, la confiscación de tierras y la demolición de casas continuaron, y ahora las fuerzas del Estado mataron ciudadanos árabes para prevenirles que no hagan actos para demostrar su insatisfacción con el gobierno. "Mi mano tembló cuando voté a Barak, pero acabé haciendo eso" dice un votante árabe de Nazareth, "Ahora él nos traicionó y cada vez más maldigo el día en que fui a darle mi apoyo". Los acontecimientos de los últimos días llevaron a muchos árabes a desilusionarse con los políticos israelitas de todas los colores. La perspectiva de un gobierno de emergencia uniendo izquierda y derecha dejó a muchos árabes sintiendo que a despecho de pequeñas diferencias en la política, no existen alas de derecha y izquierda, apenas políticos sionistas cuyo objetivo es proteger un Estado para ciudadanos judíos. (...)
Correo Internacional 85. Nov 00. Citando informes del
Frente Popular de Liberación Palestina (FPLP)
y extractos del Diario de la Discriminación, 25 de Octubre de 2000, de la HRA - Asociación Árabe por los Derechos Humanos
Suplemento de LI 15-16

Diciembre 2000
Asesinatos selectivos

El ejército israelí no sólo está reprimiendo brutalmente la resistencia palestina, sino que lleva a cabo-¡y justifica!- su terrorismo de estado, con asesinatos premeditados a los dirigentes de la Intifada. Para muestra reproducimos un fragmento de un artículo aparecido en El País el 13 de diciembre, que no necesita comentarios:
"La liberación de los cuatro israelíes permitiría asimismo colocar por unos días en un segundo plano la sangría de la Intifada y los episodios turbulentos de guerra sucia, que se saldaron ayer con el asesinato, de 15 balazos, de un dirigente de Al Fatah de 28 años en la ciudad cisjordana de Belén. La víctima, Yusef Abu Saui, era líder de Al Fatah en la localidad de Al Jader, del distrito de Belén. Con esta muerte son ya cuatro los dirigentes de la Intifada abatidos por Israel de manera selectiva. El lunes murió en Nablús, de 18 balazos, un dirigente fundamentalista de Yihad Islámica que había salido de una cárcel palestina dos semanas antes.
El viceministro de Defensa israelí, Efraín Sné, advirtió ayer de que Israel seguirá 'con esta actividad' y que tendrá 'resultados concretos'. 'Sólo hay una forma de parar los ataques palestinos y ésa es golpear contra aquellos que dirigen los comandos que disparan', afirmó Sné."
LI 15-16. Dic 00-Enero 01

ACUERDOS


Oslo, 1993.
Acuerdo "Gaza y Jericó, primero"

El acuerdo contra la Intifada


A pocos meses de la firma, en diciembre del 93, analizamos extensamente el acuerdo y sus consecuencias, y nos posicionamos abiertamente en contra, cuando una mayoría de la izquierda se felicitaba por ellos.
A nueve años vista, la realidad ha ratificado nuestros análisis. Veamoslos.
El 13-9-93, Arafat, líder de la OLP y Rabin, primer ministro israelí firmaron el acuerdo "Gaza y Jericó primero" y el calendario de su aplicación. El pacto es un instrumento en manos del gobierno israelí para encerrar a los palestinos en unios enclaves que son inviables autónomamente y en la perspectiva de proseguir la limpieza étnica y su expansión hacia el Gran Israel de Theodor Herzl, fundador del movimiento sionista. Porque al no haber compromiso de paralizar los asentamientos, Israel gana 5 años para el desplazamiento de la población palestina y su sustitución por la judía. El Tsahal (ejército israelí) recibió órdenes de no intervenir en las manifestaciones de apoyo al acuerdo y de abortar las de la oposición.
Rabin lo presentó en el parlamento israelí, especificando que Jerusalén seguiría siendo "una ciudad unificada y bajo soberanía israelí", y que el acuerdo no obligaba a desmantelar las colonias israelíes en los territorios ocupados tras la Guerra de los Seis Días. Que el ejército israelí mantenía la integridad territorial israelí y las fronteras exteriores de ia autonomía palestina".(ElPeriódico, 10-9-93')
El texto de¡ acuerdo da la razón a Rabin:
* Israel reconoce a la OLP como representante del pueblo palestino. La OLP renuncia a la vieja reivindicación que forma parte de su carta constitutiva de crear un Estado Palestino laico, demo crático y no racista en todo el territorio de Palestina. Renuncia también a la destrucción del Estado de Israel y acepta sus "derechos legítimos y políticos". Así pues, la OLP reconoce al Estado de Israel, sin que Israel tenga que reconocer a ningún Estado palestino.
* Ambas partes denuncian ei "terror" y todo tipc de violencia y se comprometen a resolver de "manera pacífica" cualquier problema que pueda surgir.
* El 13 de diciembre de 1993 empezaría la retirada del ejército israelí de Gaza y Jericó, junto a las medidas que permitan que la OLP empiece a asumir el control de ambas zonas. Se inician 5 años de "autonomía provisional".
* Las tropas israelíes completaran su retirada de Gaza y Jericó el 13 de abril de 1994. El orden pasará a manos de una policía palestina. No se fija cuándo lo harán en el resto de Cisjordania, ni menos aún en Jerusalén Este.
* Habrá elecciones el 13 de julio de 1994 entre los palestinos de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este,para la constitución de un Consejo Palestino. Este Consejo tendrá competencias para Gaza y Jericó (extensivas a Cisjordaiiia), sobre educación y cultura, asuntos sociales, impuestos directos y turismo. Israel conserva Ias responsabilidades de defensa, seguridad global de los israelíes y relaciones exteriores. También controla la tierra y el agua. Se acordará la coordinación en el ámbito económico.
* El 13 de diciembre de 1995 se iniciarán las negociaciones para definir el Estatuto definitivo de Gaza y Cisjordania. En las negociaciones se abordarán los asuntos pendientes: Jerusalén, los refugiados palestinos, los asentamientos judíos y las relaciones con los países vecinos.
* El 13 de diciembre de 1998: la solución definitiva entra en vigencia
Diciembre 93. (*).

Autonomías:
Batustanes palestinos

La autonomía es un callejón sin salida para el pueblo palestino, es aceptar que lo encierren en zonas-prisión, similares a los batustanes sudafricanos (territorios en los que el Gobierno del apartheid retiene a los negros). Con la diferencia (... de que para Israel) es un paso para expulsarles y seguir sustituyendo la mano de obra palestina por otra judía que sigue llegando a Israel (...)
Diciembre 93 (*)


Mayoría excluída
Para los cuatro millones de palestinos que viven en el exterior se trata del deshaucio definitivo. Tampoco Israel se compromete a liberar a los más de 13.000 palestinos en las cárceles israelíes, ni a repatriar a los deportados, que quedan definitivamente abandonados con la aceptación implícita de que a sólo 80 de ellos el gobierno israelí les permitirá el regreso a casa; al resto les espera la cárcel. Aquellos que no tienen proceso pendiente anterior a la deportación serán acusados de contactos con la organización Hezbolá durante la deportación para ser procesados.
Diciembre 93. (*)


ORGANIZACIONES


La OLP

De referente de la lucha de su pueblo...

Constituida en 1964 entre los refugiados, reagrupó a todos los movimientos de resistencia palestina en 1968, bajo la presidencia de Arafat, representante de la mayoritaria Al Fatah.
Su Carta Orgánica, la convertía en la vanguardia de la lucha contra el sionismo. Reproducimos algunos extractos:
Extractos de la Carta Nacional Palestina adoptada por el Consejo Nacional Palestino el 17 de julio de 1968.

Artículo 2 : Palestina, con los límites que tenía durante el Mandato Británico, es una unidad territorial indivisible.

Artículo 5 : Los palestinos son aquellos nacionales árabes que, hasta el 1947, vivían en Palestina independientemente de si han sido desalojados o de si han permanecido ahí. Cualquiera que haya nacido después de esa fecha de un padre palestino - dentro o fuera de Palestina - es también palestino.

Artículo 6 : Los judíos que vivían en Palestina hasta el inicio de la invasión Sionista serán considerados palestinos.

Artículo 8 : La fase de la historia que los palestinos están viviendo es la de la lucha nacional para la liberación de Palestina. Los conflictos entre las fuerzas nacionales palestinas son secundarios, y deben acabarse para garantizar el conflicto básico que existe entre las fuerzas del Sionismo y del imperialismo por un lado, y del pueblo árabe palestino por el otro. (…).

Artículo 9 : La lucha armada es el único camino para la liberación de Palestina. Ésta es la estrategia global, no sólo una mera fase táctica. El pueblo árabe palestino asevera su determinación absoluta y su firme resolución de continuar la lucha armada y de trabajar en una revolución popular armada por la liberación de su país y el retorno a éste. También afirma su derecho a una vida normal en Palestina y al ejercicio de su derecho a la autodeterminación y a la soberanía sobre él.

Artículo 19 : La partición de Palestina en 1947 y el establecimiento del estado de Israel son enteramente ilegales, a pesar del paso del tiempo, porque son contrarios a la voluntad del pueblo palestino y de su natural derecho a su patria, y contrarios a los principios que contiene la Carta de las Naciones Unidas, particularmente el derecho de autodeterminación.

Artículo 20 : La Declaración Balfour, el Mandato por Palestina, y todo lo que en éstos se ha basado, son considerados nulos y no válidos. Las apelaciones a lazos históricos o religiosos de los judíos con Palestina son incompatibles con los hechos históricos y con una concepción correcta de aquello que constituye un estado. El judaísmo, en tanto que religión, no es una nacionalidad independiente. Tampoco los judíos constituyen una única nación con identidad por ellos mismos; son ciudadanos de los estados a los cuales pertenecen.

Artículo 21 : El pueblo árabe palestino se expresa a si mismo a través de la revolución armada palestina, rechazando todas las soluciones con las cuales se substituya la liberación total de Palestina y rechazan todas las propuestas que tengan como objetivo eliminar el problema palestino o su internacionalización.

Artículo 22 : El Sionismo es un movimiento político asociado orgánicamente al imperialismo internacional y antagónico con cualquier acción por la liberación y con los movimientos progresistas del mundo. Es racista y fanático en su esencia, agresivo, expansionista y colonial en sus objetivos y fascista en sus métodos. Israel es el instrumento del movimiento Sionista, y una base geográfica para el imperialismo mundial emplazada estratégicamente en medio de la patria árabe para combatir las esperanzas de la nación árabe de liberación, unidad y progreso. Israel es una fuente constante de amenazas a la paz en Oriente Medio y en el mundo entero. Hasta que la liberación de Palestina destruya la presencia sionista e imperialista y contribuya a la paz en Oriente Medio, el pueblo palestino busca el apoyo de todas las fuerzas progresivas y pacíficas del mundo y les urge, independientemente de su afiliación y creencias, a brindar al pueblo palestino toda su ayuda y apoyo en su justa lucha por la liberación de su patria.

La OLP
... a la traición y el estallido


Sin embargo, su estrategia militar-guerrillera la llevó a la derrota. Primero a manos del ejército jordano en el Septiembre Negro de 1970, -que le obligó a desplazar su cuartel general al Líbano-; luego en 1982, en el Líbano ante el ejército israelí y sus aliados los falangistas cristianos (matanzas de Sabra y Chatila), que completó Siria en la batalla de Trípoli (1983) y la "guerra de los campa-mentos" (85-87). La OLP tuvo que trasladarse a Argel. Tras su fracaso, Arafat pasaba a depender política y financieramente de los estados árabes, particularmente de las monarquías petroleras, directamen-te relacionadas con EEUU.
El surgimiento de la Intifada, como movimien to insurreccional, a fines del 87, agravó su situación. La Direc-ción Unificada de la Intifada se convirtió en la dirección efectiva de la resistencia, debili-tando la dirección exterior de Arafat. Este empezó a ceder terreno. El Consejo Nacional Palestino en Argel en 1988, al que no pueden asistir representantes del interior, reconoció el Estado de Israel, renunciado al principio de su Carta Orgánica que Arafat calificó de caduca, y limitó sus objetivos a la aplicación de las resoluciones 242 y 3 3 8 de la ONU sobre los territorios ocupados y Jerusalén Este donde constituir el Estado palestino. Arafat lo representó gráficamente cambiando el símbolo del fusil por el de la piedra, símbolo de la Intifada.
Pero nada más lejos del sentir de los palestiiios de la Intifada que el reconocimiento de¡ Estado de lsriel. Eso hizo ganar aún más posiciones a sus oponentes pero tuvo frutos inmediatos en el exterior pues coincidió con el ascenso de la Intifada que recuperaba territorios: a la OLP se le abrieron las puertas de la CEE, la ONU y luego EEUU.
La Guerra del Golfo colocó a la OLP entre la espada y la pared.Optó por Hussein tratando de no perder más apoyo entre las masas árabes. Los gobiernos del Golfo dejaron de financiar alrededor de un millón de dólares diarios. Con menor peso entre los palestinos y cortada la financiación, el giro hacia los EEUU fue inmediato. Estaban dadas las condiciones para que entrara en las conversaciones de paz.
Iniciadas éstas en Madrid, el gobierno israelí trató de fortalecer a los sectores más proclives a la negociación: Al Fatah y el Partido del Pueblo (ex-comunista). Autorizó un encuentro público y dió difusión a sus discursos, a la vez que recrudecía la represión sobre la huelga general convocada contra la Conferencia y se producían los primeros enfrentamientos entre Al Fatah y Hamas, ante la permisividad -cuando no protección a los primeros- del ejército israelí.
La represión indiscriminada y las deportaciones de diciembre del 92, que refuerzan a Hamas, obligaron a la OLP a abandoiiar las negociaciones y estudiar una estrategia conjunta. La "dirección unificada" llamará a "anular las huelgas para reemplazarlas por una escalada de la guerra santa y la resistencia contra la opresión y la ocupación israelí". Este fortalecimiento de la Intifada con la unidad, fue cortado en enero, cuando el Knesset (parlamento israelí) levantó la prohibición de contactos directos con la OLP y el 2 1, por primera vez, la TV emitió el mensaje de Arafat "al pueblo y al gobierno de Israel". La aceptación de las condiciones de Israel por la ONU, y el silencio al que fueron sometidos los deportados, fueron la coartada para reanudar las negociaciones. La presión política y económica se impusieron. Se- gún A. Zaki, funcionario de la OLP en Amman, tenían imperiosa necesidad de 130 millones $ para pagar sueldos atrasados, jubilacioiies y compensaciones a guerrilleros, viéndose obligados a vender inmuebles y otras inversiones (Le Monde Diplomatique, septiembre 1993). La penuria obligó a numerosos despidos, la Media Luna Roja paleslina paró sus actividades, 10.000 familias de muertos y 16.000 de detenidos dejaron de recibir subsidio los 4 meses anteriores al acuerdo. De los 300 millones $ que llegaban anualmente a Gaza y Cisjordania de la OLP, este año se recibirían 60 millones (La Vanguardia, 11-9- 93). La presión internacional, de EEUU en particular, harían el resto. Tras el acuerdo, las monarquías petroleras reanudaron la financiación de la OLP. Pero también inmediatamente, estalló su crisis interna.
Diciembre 93. (*)

El fin del panarabismo


La capitulación de la dirección de laOLP sigue el camino de Sadat en Camp Davis. Es la caída de unode los últimos bastiones del pan-arabism de Nasser. La deformación de un legítimo deseo de unidad árabe que, no distinguiendo de clases sociales con tal de que fueran árabes, "aunaba" desde las monarquías petroleras a los chicos de la Intifada. La historia lo condenó al fracaso, vendiendo los legítimos deseos del pueblo árabe, a los intereses de clase de los petrodólares, Israel y EEUU.
Por otro lado, es el fracaso al que han llegado otras organizaciones y dirigentes, que con la estrategia guerrillerista, se han visto desborados por las movilizaciones de las masas. Es el fracaso de los sandinistas enNicaraua.Y del ANC ante el gobierno blanco Sudafricano; el que siguieron los firmantes de los "acuerdos de paz" de Esquipulas, Contadora o Sapoa... Es el fracaso y la traición de las direcciones pequeño burguesas que, no confiando en sus pueblos y queriendo sustituirlos, buscan el apoyo y Ias componendas con los Gobiernos, así empiezan "olvidando" sus principios y acaban conduciéndolos a la derrota en alianza con sus verdugos
Diciembre 93. (*)


Una división de clase


El Gobienio de Israel se apoyó, durante la preparación de la Conferencia de Paz, en los sectores más proclives a cambiar de posición: la pequeña y mediana burguesía palestina que reflejaban el cansancio y el efecto de las negociaciones. En mayo de 1991, empresarios de Cisjordania obtuvieron autorización para ampliar sus negocios. La Asociación de lndustriales de Gaza, prohibida durante 24 años, reemprendió sus actividades. Se empezaron a conceder exenciones fiscales, facilitando la circulación de capitales extranjeros. En junio del 91, en Cisjordania, se celebraron las primeras elecciones la Cámara de Comercio. Volaron 1.428 comerciantes e industriales, de los 1.572 censados: Hamas ganó 6 escaños y la OLP ganó 4.
Tras la Conferencia de Madrid, se celebraron nuevas elecciones a las Cámaras de Comercio de Gaza -capital del integrisino de Hamas-. La lista vinculada a la OLP obtuvo 13 escaños, y Hamas sólo 1. Es decir, entre los comerciantes y los empresarios palestinos, la búsqueda de una vía negociada con el gobierno israelí empieza a tener fuerza y hoy (1993) se expresa a través de la OLP.
Diciembre 93. (*)


Septiembre-Diciembre 93
Crece la oposición al acuerdo


La firma del Acuerdo fortaleció a las organizaciones integristas, particularmente a Hamas, y provocó la crisis de la OLP. Así el Frente Popular de Liberación Palestina (FPLP) que lidera George Habache, y el PDLP que dirige Haatmeh, segunda y tercera fuerzas de la OLP respectivamente, abandonaron la dirección de la OLP para establecer con Hamas y la Jihad islámica el frente de oposición al acuerdo que se constituyó el 2 de septiembre -del 93- en Damasco. Por otro lado, Kaddumi, número dos de la OLP y miembro de Al Fatah como Arafat, encabeza la oposición interna al acuerdo. En noviembre los "halcones" y en, diciembre la OLP de Gaza, llamaron a reanudar la guerra contra Israel
Diciembre 93. (*)
Arafat, presidente sobre una roca
Magdah, jefe de Al Fatah en el Líbano, afirmó refiriéndose a los Acuerdos: "Nadie estaba al corriente de lo que se tramaba. Sin consultar el Consejo Nacional o los demás organismos repre- sentativos, Arafat ha impuesto este plan de rendición. Olvidando nuestros derechos a la tierra, ha vaciado la causa palestina de su esencia Quiere ser presidente aunque sea sobre una roca en Jericó, rodeado por los tanques de Israel" (La Vanguardia, 16-8-93)
Diciembre 93. (*)

Un acuerdo impuesto
Kaddumi, jefe del buró político de la OLP y de la diplomacia, miembro de Al Fatah y considerado hasta entonces muy próximo a Arafat afirmó: "Ninguna instancia dirigente tiene el derecho de forzar al pueblo palestino contra su lucha por la realización de sus objetivos nacionales: la liberación de sus tierras, el derecho al retorno y el establecimiento de un Estado independiente. Considero que tanto el proyecto de acuerdo sobre la autonomía, como ese texto sobre el reconocimiento de Israel, perjudican los derechos inalienables del pueblo palestino y la Carta Nacional de la OLP".
Nadie tiene derecho a decidir sobre el futuro de seis millones de personas, de espaldas a ellos. Nadie tiene el derecho, además, a imponerlo.
Diciembre 93. (*)

Hamas desplaza a la OLP
El debilitamiento de la OLP no dejó un vacío de dirección. Sus sucesoras fueron las funda- mentalistas del Movimiento de Resistencia Islámica Hamas y la Jihad (que significa "guerra santa"). Ambas, y particularmente Hamas, dirigieron al grueso de activistas que continuaron la Intifada. Según los medios de comunicación tenían en el 93 un respaldo del 40% entre la población de Gaza.
Desde una óptica muy lejana a la de los ideólogos occidentales que con prepotencia ocultan su sumisión a la piratería norteamericana o europea, con argumentos que les desmarquen del "fanatismo islámico", queremos señalar nuestra caracterización.
Como en otras ocasiones en la historia de la humarddad, el factor religioso ha jugado el papel de envoltura de la indignación social, o de instrumento bajo el que agrupar a diferentes sectores de la sociedad por parte de las clases dominantes o que aspiraban a dominar. El origen del fundamentalismo está en sectores burgueses que trataron de instrumentarlo para frenar el desarrollo del pan-arabismo. Arabia Saudí financió el FIS argelino hasta el golpe, e Israel -durante un tiempo- a Hamas para frenar a la OLP.
Pero también, en la medida que no hay una alternativa revolucionaria, y fracasa el pan- arabismo, empieza a reagrupar otros sector es, tanto pequeño burgueses como obreros, y sobretodo de jóvenes. Y se termina convirtiendo en una herramienta para enfrentarse a la dominación del imperialismo; hasta tal punto la jerarquía religiosa tiene necesidad de dar respuesta a ese sentimiento antiimperialista para controlarlos que Jomeini explicaba que la encarnación del "Gran Satán" era EEUU. Sólo bajo la lógica del sentimiento antiimperialista de las masas árabes, es posible comprender las sucesivas posiciones de estos movimientos en la guerra lrán-lrak (pro íraní) y poco después en la guerra del Golfo (pro iraquí)
Su punto de referencia es la revolución iraní y su república islámica en 1979. Con el llamamiento a la "jihad" contra occidente y la implantación de un régimen completamente islámico, el fundamentalismo -tanto sunnita como chiita- se ha extendido vertiginosamente en los últimos años (...) (1)
Es decir, en 1993, la fuerza del movimiento de masas era tal que tomándolo como "envoltura de la indignación social", eclipsa lo que es su carácter de clase y terminan convertidos en auténticas pesadillas para sus propios promotores. Y sin embargo, no puede olvidarse que Hamas, en 1993 al frente de la Intifada, no propugna una Palestina laica, sino que enfrnta a los judíos -y no sólo a los sionistas- al luchar por una Palestina islámica.
Pero además, guarda nexos de continuidad con su oponente la OLP, precisamente en su estrate- gia guerrillera, unaconcepción pequeño burguesa de la revolución que, apoyándose en acciones comando o individuales, esconde su desconfianza en el pueblo palestino.
Y si tanto interés hemos tenido en detenermos en nuestras diferencias con los integristas de Hamas y la Jihad -escribíamos en el 93- es porque estamos del mismo lado en la barricada frente a las presiones internacionales que tratan de ahogar la Intifada y arremeten contra Hamas por su "fanatismo" y su "violencia". Estamos con ellos en su enfrentamiento con Israel y su lucha contra el Acuerdo que no es sino legitimación de una usurpación,
Diciembre 93. (*)
(1) Hay un extenso análisis sobre el tema en el artículo "Islamismo político" publicado en nuestro dossier ¡Afganistán!. Diciembre 2001.

De los límites del fundamentalismo


Y escribíamos también: "... El fundamentalismo, por su carácter burgués y su falta de programa consecuentemente antiimperialista y democrático, está abocado a tropezar con la misma piedra que su antecesor,el pan-arabismo nasserista: la inconsecuencia en la lucha antiimperialista y por los derechos democráticos".
Diciembre 93. (*)


1996. Resolución de la LIT-ci (extractos)
La crisis de los acuerdos de paz

1. Una rebelión de las masas palestinas se desarrolla y toma dimensiones de una nueva intifada. A finales de septiembre la acción espontanea de las masas palestinas se enfrentó en las calles de Cisjordania, Gaza y Jerusalén con las tropas israelitas. El gobierno de Israel, al decidir abrir un nuevo túnel al lado de la mezquita de Al Aqsa en Jerusalén, expresaba su determinación de disponer como quisiera de la ciudad, en la cual tiene el plan de instalar la capital israelí. La rebelión palestina resucitó y actualizó la Intifada que entre el 87 y el 93 sacudió esta región.
La polarización social y política está llevando a la crisis los acuerdos de Oslo II patrocinados por el imperialismo, en particular el norteamericano. De un lado, el crecimiento de la ultraderecha en Israel, de otro la pérdida del control de las masas palestinas por parte de Arafat. Las provocaciones fascistas del gobierno israelita empezaron a ser contestadas con acciones en la calle de los palestinos, que cuentan con la simpatía creciente de los trabajadores y la juventud de todo el mundo. Arafat se vio obligado a convocar una huelga general en la región para poder retomar el control de la situación.
El cinismo de la propaganda imperialista se demuestra totalmente en la actual situación. Hace poco más de un mes el gobierno de los EEUU lanzó misiles sobre Irak, con la excusa de la falta de respeto de Sadam Hussein a los derechos humanos. El imperialismo se aprovechó de los crímenes del gobierno de Irak para justificar su política intervencionista, pero a pesar de ello apoya la práctica fascista de Israel, con algún consejo particular sobre los "excesos" que puedan comprometer el "plan de paz". En ambos episodios, la misma determinación imperialista, la de mantener el control político y militar sobre Oriente Medio, región que garantiza 2/3 del petroleo que se consume en el mundo.

2 . Israel es un enclave imperialista-colonial. Su creación fue producto de un proyecto colonialista de grandes burgueses judíos apoyados por los gobiernos imperialistas, utilizando para conseguirlo a las masas judías empobrecidas de Europa central y oriental, así como también el rechazo mundial a la masacre nazi. (...)

3. El inicio de la Intifada en diciembre de 1987 fue la demostración de que las masas palestinas habían aprendido la lección de las luchas libanesas que en 1985 impusieron la primera derrota militar a Israel. Con la movilización obrera y popular se puede derrotar al "invencible" ejército de Israel. Fue un salto cualitativo, por la extensión del proceso revolucionario, en el interior de Irael. La juventud de Gaza y Cisjordania se levantó contra veinte años de ocupación militar israelí.

4. Desde el final de los años 70 la dirección de la OLP ha dejado de citar en sus documentos el objetivo estratégico de la Carta Palestina de destruir el Estado fascista de Israel y establecer en su lugar un Estado laico y democrático. En interminables negociaciones internacionales la dirección de la OLP se preparó para el actual acuerdo de paz, y se distanció de las luchas directas de las masas palestinas contra el Estado israelí.
El islamismo crece en Oriente Medio capitalizando la lucha directa contra Israel y la capitulación de la OLP. De la misma manera como Hezbollah ganó fuerza en el sur del Líbano con la resistencia a Israel, con la Intifada crecieron organizaciones islámicas como Hamas, por fuera de la OLP. Estas organizaciones expresan la lucha de las masas y su disposición de expulsar a los sionistas y al imperialismo, aunque también estén vinculadas a diferentes sectores de la burguesía árabe, y su programa reniegue de cualquier perspectiva independiente para la clase obrera.
Los acuerdos de Oslo II, firmados en septiembre de 1995 expresan un doble proceso: por un lado la importancia de la Intifada que obliga al imperialismo norteamericano en primer lugar, y después al gobierno sionista a negociar con la OLP sobre labase de concesiones territoriales a los palestinos, hecho inédito en la historia israelí. Por otro, el carácter abiertamente traidor del acuerdo, un plan de "paz" que significa la rendición de la nación palestina a luchar por su integridad territorial.
Se inscribe en la serie de planes parecidos en los cuales el imperialismo está comprometiendo a las direcciones del movimiento de masas (sandinistas en Nicaragua, Mandela en África del Sur, etc.) en acuerdos contrarrevolucionarios.
El acuerdo divide a Cisjordania en tres zonas, estando la primera compuesta por las principales ciudades palestinas (con la excepción de Jerusalen) que pasan a estar controladas por la Autoridad Palestina. La segunda zona incluye la mayoría de las ciudades menores y de la población palestina que estará controlada solo parcialmente por la Autoridad Palestina, pudiendo el ejército israelí entrar cuando quiera. La tercera zona incluye el 70% del territorio palestino, y engloba las colonias judías civiles y militares, que serian objeto de futuras negociaciones. Es decir, el acuerdo de Oslo incluye la creación de un semi-Estado palestino, que controlaría la menor parte del territorio y de la población palestina, una especie de "bantustán" (como el que fue creado por los racistas blancos en Africa del Sur) palestino. A cambio, la OLP no sólo reconoce Israel, incorporando claramente la defensa de los dos Estados, sino también se compromete a garantizar la "estabilidad" de la región, es decir a reprimir a quienes quieran dar continuidad a la lucha contra el sionismo. Con esto el semi-Estado pasa a depender económica y militarmente de Israel. El acuerdo de "paz" sólo puede ser viable sobre la base de la derrota de la lucha palestina, pues significa legalizar el proyecto del "Gran Israel", aunque con algunas concesiones territoriales a los palestinos.
Este acuerdo imperialista busca asegurar el control de Israel sobre la región sin tener que recurrir a la guerra. Al mismo tiempo, promueve la "globalización" de la región hegemonizada economicamente por Israel, asociando a las burguesías árabes, incluída la palestina, ofreciéndoles algunas migajas a cambio de la aceptación de esta hegemonía.

5. Existe una polarización social y política, y una crisis creciente en Israel. Los "askhenazi", antiguos inmigrantes sionistas de Europa, en gran parte de clase media y sectores del proletariado y de la burocracia estatal, están polarizados en el Partido Laborista. Los "sefaradin", inmigrantes pobres de las décadas del 70 en adelante, venidos del mismo Oreinte Medio (yemeníes, etíopes, sudaneses, etc.), junto a asectores lúmpenes de EEUU y Europa, son la base del Likud. Estos últimos buscan las colonias como alternativas para el ascenso social y tienen en la ultraderecha su alternativa política. El paro creciente en Israel encuentra atenuantes no sólo en los dólares norteamericanos, sino también en las tierras de los palestinos.
Evidentemente, esta diferen-ciación social y política es esque-mática. Entre los "askhenazis" y los "sefaradins" existen mediaciones e interrelaciones, en la medida en que todos ellos defienden unificada-mente al Estado de Israel.
Existe toda una ultraderecha armada abiertamente fascista, que practicó innumerables atentados contra los palestinos y que rechaza cualquier acuerdo que suponga hacer una concesión territorial. De entre sus dirigentes salieron los que mataron al primer ministro judío laborista Itzhak Rabin.
Es esta polarización social creciente la que lleva a los dos sectores de la burguesía israelí a tener políticas diferenciadas. Tanto el Partido Laborista como el Likud quieren el acuerdo de "paz", y también la continuidad de la imposición militar (son suficientes los ataques militares promovidos por Perez durante las elecciones). Pero el Likud quiere el acuerdo con menos concesiones para los palestinoa, ampliando las colonias judías, no entregando el Golán, etc., lo que significa más choques con la burguesía árabe y la OLP.
La victoria de Netanyahu en las elecciones amplió la polarización interna en Israel. El nuevo gobierno, al mismo tiempo que sigue reivindicando las conversaciones y el acuerdo de paz, rechaza cualquier concesión territorial. Fue la decisión de su gobierno de abrir el nuevo túnel en Jerusalen, la que provocó las manifestaciones de finales de septiembre.
Pero lo más importante es que la respuesta de los palestinos, los enfrentamientos en la calle, ampliaron la división interna israelí. Un acto llamado por el movimiento "Paz ahora", contrario a la política del gobierno, reunió -según la prensa- a 50.000 personas en Tel Aviv, que tiene menos de un millón de personas. Un sector importante de la población quiere acabar con la guerra.

6. El proceso de polarización social y político no es exclusivo de los israelís. Se manifiesta también entre los palestinos, pudiendo incluso llegar a provocar una guerra civil entre ellos. Arafat consiguió, mediante elecciones en el territorio controlado por la Autoridad Palestina, comenzar a construir un simulacro de Estado burgués. La Autoridad Palestina tiene que apoyarse en la burguesía paletina y en las burguesías árabes de la región para implementar el plan de paz. Para garantizar este plan, el gobierno de Arafat deteine y tortura a los militantes de Hamas, cumpliendo el papel de policía que le reclama el imperialismo, aunque sin conseguir controlar totalmente el proceso.
No obstante, Arafat necesita también del apouo de la base palestina para su propia supervivencia política. En la medida en que Israel está implementando su plan de asentamiento de nuevas colonias y asume actitudes provocadoras como la de Jerusalen, Arafat se ve obligado a reaccionar para mantener la estrategia del plan de paz pactado con el imperialismo. Por eso se vio obligado a convocar una huelga general en la región.
La rebelión de las masas de finales de septiembre demuestra la explosividad de la situación. Frente el nuevo levantamiento de la juventud y la represión asesina del ejército israelí, la policía palestina se dividió. Un sector se integró en el levantamiento y pasó a disparar desde el lado de los manifestantes.
Arafat sólo consiguió retomar el control una semana después, cuando su policía volvió a reprimir a los palestinos para evitar que se enfrentasen con el ejército israelí. Por tanto, es la política de Arafat la responsable de provocar una guerra entre palestinos, justo cuando lo que hace falta es golpear duramente al enemigo sionista.
El reinicio de la Intifada es una realidad. La Autoridad Palestina maniobrará para impedir la continuidad del levantamiento, apostando por las negociaciones con el imperialismo, y por la presión internacional para retomar los acuerdos de paz. Si no se resuelve la cuestión nacional palestina, es probable que los enfrentamientos incluyan choques también contra el gobierno de Arafat.(...)

Extractos declaración de la LIT-ci
Octubre 1996


GENOCIDIO


El 27 de septiembre del 2000, 8 años después del comienzo de las 'conversaciones de paz', irrumpía la nueva Intifada. Barak había intentado, como sus antecesores laboristas, imponer a los palestinos un 'acuerdo de paz' que significaba la completa dependencia económica, militar y política, además de miseria, desempleo y el confinamiento en los batustanes reservados a ellos en Oslo. Esa situación insustentable a pesar de los esfuerzos de la dirección colaboracionista de Arafat llevó a la eclosión de la segunda Intifada. El fracaso de Barak para contener la Intifada -con bombardeos, asesinatos selectivos y ocupación de ciudades, acompañado del acuerdo de Sharm el Sheij, supeditando la retirada y cese de la represión a que la ejerciera Arafat contra su propio pueblo- llevó a una crisis política en el estado sionista y a la elección del Likud de Sharon, en febrero del 2001. Un gobierno en el que los laboristas comparten carteras.
El 11 de septiembre facilitó un contexto internacional favorable al aumento de la represión israelita sobre el pueblo palestino. A finales de octubre 2001 -con el apoyo abierto de EEUU y la cobertura de la cruzada internacional contra el terrorismo- Sharon adoptó una política basada en dos ejes: la intensificación del genocidio y la exigencia a la Autoridad Nacional Palestina de parar la Intifada y entregar sus dirigentes a Israel. Arafat, al que además Sharon calificaba como el "Bin Laden de Israel", se plegó a la presión sionista y estadounidense. Sin embargo, eso solo sirvió para que el sionismo se envalentonara aún más, intensificando el exterminio y situando el conflicto en la situación actual, con el propio secuestro de Arafat.


Diciembre 2001.
Bombardeos sobre Palestina

Helicópteros de combate y aviones F-16 han bombardeado 7 ciudades palestinas: Gaza, Jan Yunes, Tulkarem, Yenín, Nablús, Salafit y Ramala. Tropas y tanques invadieron parcialmente las cisjordanas Nablús, Tulkarem y Ramala(...)
(...) Ocupaciones, muertos abatidos por el ejército sionista a diario, secuestros y asesinatos selectivos... hasta llegar al número 2 de Hamas, Mahmud Abu Hanud, en cuyos funerales se realizaron promesas de venganza con atentados suicidas. Los cumplieron: fueron decenas de víctimas israelíes. Y Sharon, envalentonado, ha empleado exactamente los mismos métodos que EEUU en Afganistán: bombardeos "contra el terrotismo" (...)

LI 24. Diciembre 01.

Dic. 2001
Palos y zanahorias para aplastar la ... ¡INTIFADA!

Alza de movilizaciones: masacres y negociación

Bush además de los países árabes, veía crecer las movilizaciones en occidente frente la guerra, reforzadas por el aniversario de la Intifada y de las masacres de Shabra y Chatila, con el inicio del juicio contra Sharon en Bruselas... la escalada sionista incrementaba la oposición de la opinión pública. Así pues, rebuscó en el arsenal de los acuerdos los absolutamente olvidados de Oslo. Porque, ahora, como entonces, en la negociación busca un marco para ahogar la movilización. El de Oslo ponía en manos de Arafat y la OLP el papel de gendarmes de su propio pueblo a cambio de una autonomía limitada y una incierta promesa de Estado Palestino que incluiría la retirada de Israel de los territorios de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental. EEUU utiliza la amenaza del reconocimiento del estado palestino tanto para contentar a sus socios y al creciente movimiento pacifista, como para poner una cierta distancia de las acciones israelís, mientras sigue enfrascado en su ofensiva afgana. Aún así, Sharon rompe la tregua impuesta por las necesidades del imperialismo, y sigue con las masacres. Sabe a ciencia cierta que todo lo que tome ahora, luego tendrá oportunidad de consolidarlo, y que de irle mal, le quedará el recurso del misérrimo reconocimiento de la "realidad" palestina. Sabe también que Arafat, tratará de seguir obedeciendo y cumpliendo el papel que le dictó Oslo frente una Intifada que hace mucho se le fue de las manos y rechaza a pedradas también su política.
Suplemento de LI: ¡Afganistán!
Diciembre 2001

Abril. 2002
¡Paremos el genocidio del pueblo palestino!


Con rabia e impotencia escuchamos diariamente las noticias procedentes de Palestina, en la creciente e impune actividad de las fuerzas militares israelíes, en la política de exterminio sistemático del pueblo palestino: muertos, miles de heridos, zonas debastadas por los tanques y las excavadoras, bloqueo económico, hambre, castigos colectivos, varones mayores de 15 años separados y masivamente numerados en la frente o en el brazo como si fueran presos en la Alemania nazi, asesinatos de los dirigentes palestinos, prisión a Yaser Arafat...
Esto no es una guerra si por ella entendemos el enfrentamiento de unidades militares equivalentes. Aquí de un lado hay tanques, aviones, cañones,... y del otro un pueblo que sólo tiene piedras y unas pocas armas ligeras y que debe utilizar su más preciado tesoro -la vida de su gente-, para intentar hacer daño a la desesperada al otro bando. Nosotros no compartimos los actos suicidas, tampoco creemos que sean útiles a la lucha del pueblo palestino, pero entendemos la desesperación que los inducen, y denunciamos que de la muerte de las acciones terroristas sólo hay un responsable: el Estado sionista.
Sharon actúa con total impunidad, no le importan ni las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, ni las palabras de la UE,... sólo le basta la aceptación de Bush, y esta la tiene asegurada. Bush tiene en Sharon su avanzada en su ofensiva "antiterrorista", los métodos brutales que quiere imponer, hace tiempo que Israel los viene aplicando. Pero los llamamientos a la paz de los dirigentes árabes o de la UE -y de su presidente Aznar- no pueden ocultar su responsabilidad: no basta con palabras si se quiere detener el genocidio. Por eso les señalamos como cómplices del mismo, porque ellos tienen los medios para empezar a imponer sanciones, llamar al boicot a sus productos, ... pero nadie de ellos se atreve a desmarcarse de las órdenes del patrón Bush.
Los planes de Bush de nuevas agresiones militares aguardan a la espera de que Sharon acabe la faena e imponga un castigo ejemplar al pueblo palestino y, por extensión, a los pueblos árabes. Pero los palestinos resisten y continua la Intifada. Parar los planes internacionales militaristas del imperialismo se juega en estas tierras.
Es por eso que hay que responder al llamado de los dirigentes palestinos. No hay otro camino que la continuidad de la lucha y el apoyo internacional que pueda recibir. Se precisan movilizaciones contra el genocidio, organizar el boicot a los barcos y a los productos de Israel, una campaña de resoluciones hacia los ayuntamientos, los Parlamentos y el Gobierno Central para que se pronuncien por la ruptura de relaciones con el Estado de Israel y el reconoci-miento del Estado palestino. Es necesario organizarlo desde cada centro de trabajo y estudio. ¡Hay que acabar con tanta pasividad y complicidad!

LI 28. Abril 2002

TESTIMONIOS


Testimonio de Jenin. 6/4/02
Carta desde el Campo de Refugiados de Jenín

Querida Mona, Munir y todo aquel que pueda hacer algo,

He recibido una llamada de un amigo en Jenin, su casa da al campo de refugiados. me ha dicho que contó hasta 400 mísiles lanzados por helicópteros Apache sobre el campo de refugiados.
Su amigo dentro del campo perdió a un hijo de 19 años, Walid Ibrahim Said. Su cuerpo esta con él desde hace dos días, porque no puede enterrarlo ni llevarlo al hospital.
AHORA MISMO están destruyendo casas en la entrada oriental del campo para ampliar la calle y dejar espacio para entrar los tanques. Los hombres armados palestinos han parado de disparar durante 20 minutos para permitir ir a buscar agua a las mujeres, los niños y los ancianos. Todos fueron arrestados por el ejército y utilizados como escudos humanos delante de los tanques. Un helicóptero Apache disparó contra la sección de oxígeno del hospital de Jenín y lo destruyó. Muchos cuerpos están esparcidos en las estrechas calles del campo y deben ser llevados al hospital.
Es imposible para los residentes del campo ayudar a los heridos, los israelíes disparan sobre todo el que se acerque a ellos.
La Cruz Roja ha anunciado que "minimizarán" el movimiento de sus equipos médicos porque resulta muy peligroso.
Esta masacre debe acabar inmediatamente. Contactad con cualquier equipo médico que conozcáis, para protestar, para manifestarse ente la Cruz Roja, para anunciar paros parciales, para presionar al Gobierno israelí .
Actuad ahora imediatamente, por favor. Kamel me dijo que estiman el número de muertos en Jenín en no menos de 100.

Esperando una respuesta la antes posible,
Un abrazo,
Islah Jad

Estudios de Mujeres,
Universidad de Birzeit.

Entrevista
Testigos directos


Marc Jamal y Amaya Ruiz visitaron Israel y los territorios ocupados el pasado mes de marzo con Sodepau. Conocieron de primera mano la situación de la